Es algo muy común, que se da con frecuencia, el leer en foros, páginas, blogs , en nuestro querido mundo secreto , a muchas personas que hablan con propiedad, debatiendo y defendiendo sus puntos de vista. Es innegable que cada persona tiene su forma de vivir y ver las cosas, así como la experiencia vivida que hemos tenido cada uno , y en esto no entraré en la diatriba de lo virtual y lo real , ya que considero lo que planteo por encima de esa consideración.
Recuerdo de tiempos pasados, cuando el nick que poseo era algo que llamaba un poco la atención, en los primeros chats de temática D/s de habla hispana, que no faltaba quien me preguntara por qué me consideraba un Maestro. Aparte, explicación apéndice, era mi forma de llevar la contra al término Master, muy trillado entonces. En estos días, quizás por la forma de ver en retrospectiva que se tiene al llegar a cierta edad, no evito plantearme mentalmente: ¿por qué?...
Uno de los argumentos seria la experiencia vivida, lo que uno hizo y dejo de hacer, lo que se aprendió de los errores propios y lo que se graba en nuestros recuerdos . Compartir la experiencia desde el propio punto de vista es una forma de que uno pueda considerarse calificado.
Lo leído y aprendido, aparte de la experiencia; tenemos a nuestro alcance la web, fuente casi infinita de opiniones e información, aunque podemos caer en callejones cerrados o algo peor. Lo malo o erróneo que realmente esté alejado de lo real y confiable. Uno mismo podria ser autodidacta así, aunque basar el conocimiento en lo que se lee no seria lo que garantiza que califiquemos.
Las opiniones de los demás hacia nosotros, de quienes nos han leído y conocen, pueden argumentar que somos tales o cuales eruditos en la materia, aunque realmente puedan estar teñidas de simpatía y no sean un juicio imparcial. Sumado a esto, puede ocurrir que sea de su agrado la forma como uno se expresa y que eso sea lo que prime, pero no la apreciación de la esencia de lo que vertimos.
Redondeando, que nos da el título. Yo realmente creo que todo y nada, lo que somos nos ha hecho lo que hemos vivido y aprendido, de la forma que sea y siempre también el entorno , tendrá su huella por ínfima que sea en nosotros. Pero nadie puede decir que no tengamos el derecho a considerarnos lo que somos salvo nosotros mismos, y suele pasar que seamos más severos con nosotros mismos que con los demás, asi como podemos irnos al otro extremo.
Nada ni nadie nos dará el título del rol que seamos, sino que dependerá de la honestidad con nosotros mismos , de que seamos francos a nuestra esencia y vivamos lo que queremos vivir, sabiendo lo que somos y con orgullo de ser quien decidimos ser.