Miembros Miembros 21166 Online Miembros conectados 37 Chat Usuarios chateando 28
Flecha Contenido Flecha Columnas
Terceros en una relación de dos

El alfa y los beta

“¿Te gustaría estar con otros?“

Desde el principio de la relación fuimos Ama y sumiso. Siempre decimos que nuestro amor fue un huevo de pascua que adentro trajo los confites del BDSM. Pero de ahi a correr el riesgo de descarrilar a una familia por una fantasía.... habiendo tanto panorama para vivir la dominación en pareja estable.

- Pero si es solo una fantasia, sólo quiero verte un rato con otro, si no te gusta no lo hacés más, ademas en los boliches swinger pasa de todo, no te conoce nadie.

- Pero mirá si el tipo me gusta y vos te pones celoso, ¿después cómo lo arreglo?

- No tengas miedo que va a gustarme seguro y te voy a ver más diosa que nunca, ¿sabés lo que va a ser cuando me domines a mi y a otros?, y si te gusta mejor, ¿sabés como vas a gozar?

Claramente, al decidirme, sabía que no me interesaba tener sexo con otro para humillar a mi sumiso con frases como “ves querido, si la tuya fuera como la de él, estaríamos en casa en vez de acá”. No me va ese tipo de humillación tan explícita, la encuentro burda, carente de sensualidad, y además, un típico cliché sobre el tema del cual deseaba escapar sí o sí como de todos los otros típicos clichés del BDSM. Pero tampoco lo entendía como un mero acto genital entre otro hombre y yo. No quería que mi esposo fuera un simple “wifewatcher” sentado, gozando del show de su esposa como si de una actriz se tratase. No, necesitaba que él reafirmara su rol sumiso, sólo así yo lograría gozar con el adulterio consentido.

Así, sobre la marcha, surgió nuestro concepto casero del “alfa” (el marido) y los “beta” (los chicos que me gustan).

¡Qué desafío para una Femdom! Llevar adelante un encuentro que requiere tanto control y equilibrio... el éxito está en el dominio del “beta”, conducirlo por terrenos quizás nuevos para él hasta lograr su orgasmo mientras mantengo al “alfa” bajo mi control, con órdenes estrictas pero a la vez seductoras, para que él sienta y goce mi dominio, pero sin herirlo. Establecer con el “alfa” un sistema de señales y códigos para comunicarnos en “tiempo real” lo que vamos sintiendo y gozando mientras aparento sostener toda la atención en el “beta”.

Como toda técnica (y mucho mas una técnica psicológica) requiere mucho diálogo y perfeccionamiento. Descubrimos que el diálogo posterior es mucho mas trascendente y necesario que en otras oportunidades. Los lazos con mi sumiso alfa se han fortalecido. El orgasmo del beta no es, contra lo que se puede suponer, el fin de la sesión. Es solo el principio de la genuina relación sumisa de esa noche. Encuentro al alfa mucho más sumiso, enamorado y solícito en las horas que siguen. Mi femeneidad felina y cazadora también está en alza, ese orgasmo del beta es mi mejor premio. Misión cumplida.

Hoy, con muchas experiencias sumadas, puedo asegurarles que la Femdom adúltera no sólo es muy divertida sino que además, rejuvenece. ¿Será el “efecto” de los beta sobre la piel? Vaya una a saber...

 

Escrita por LadyRoxy el domingo 14 de junio de 2009 Compartir

Comentarios

Aurora dijo:
20 sep '10 02:31hs
Muy interesante LADYROXY, siempre tube curiosidad de su estilo a la hora de dominar, me quede con ganas de leer mas :) PD: no participo en el foro pero me leo todo lo que encuentro saludos!
v 2.5b