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Cuando los tabúes sociales limitan el placer

Juicio infundamentado

 

Es bien sabido que el sadomasoquismo es una de las prácticas peor vistas a los ojos de la sociedad. No es raro encontrar gente con estas inclinaciones que decide reprimirse antes que ‘’quedar mal ante esa mirada’’. Pero, ¿es esa la solución?

 

Yo creo que no. En primer lugar, muchas veces la sociedad como grupo y los individuos por separado juzgan negativamente algo sin conocer realmente lo que están juzgando. Así es que, por ejemplo, se difunde un video porno en donde un ‘Amo’ intenta ahogar a una ‘sumisa’, y todo el mundo asume que el BDSM es una práctica abusiva, y todos los Amos unos loquitos violentos, así como todos los sumisos unas pobres personas que por problemas mentales o algún tipo de chantaje llegaron a ese lugar. Y lo más terrible de todo esto, es que ésa es la versión más popular.La versión que no tiene en cuenta, debido a la ignorancia, que (más allá de que lo que se vio es solo un video ficticio), aquellas personas que practican BDSM (y hablo del sano, seguro y consensuado, pues sino no lo sería), tienen pleno conocimiento de las técnicas que están aplicando y de las medidas de seguridad a tenerse en cuenta. Por otro lado, olvida que estas relaciones se basan en el conocimiento, el respeto y la confianza mutuos y que en principio nadie es obligado a nada; sino que se realiza todo por propia elección, haciendo uso de la libertad que nos permite realizarla. Y que además, quienes lo hacen, lo hacen con placer.

Ahí tenemos el segundo punto importante: el placer. Sin llegar al extremo hedonista, ¿por qué privarnos de hacer algo que nos da placer y que es sano, seguro y consensuado? ¿Y por qué reprimir deseos que de cualquier manera están ahí y van a darnos vueltas en la cabeza hasta que los pongamos en práctica?

Es cierto que no siempre es fácil reconocer estos gustos, y menos aún, aceptarlos. Y es decisión de cada uno llevarlos a la práctica o no. Pero ¿realmente vale la pena sufrir reprimiendo nuestra verdadera esencia sólo porque hay gente a la que no le gusta?

Lógicamente es algo arduo, y difícil de llevar, como todo lo diferente. Pero que sea diferente no implica que sea malo. No estoy diciendo que todos los que tengan una cierta inclinación salgan a practicar, si no quieren hacerlo; pero sí, que lo más sano y lo más inteligente es, antes de juzgar y decidir, informarnos lo mejor posible y no quedarnos con una sola visión de los hechos, para poder efectuar la elección con responsabilidad y conocimiento de causa.

No hay nada que dé tanta seguridad, felicidad y sensación de libertad como conocernos y aceptarnos a nosotros mismos. ¿Por qué privarnos de eso?

Escrita por Domina el domingo 12 de julio de 2009 Compartir

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