Ser sensible ,,,
En mi caso me autodefino como sensible. Sin asumir posturas estereotipadas ni conceptos dogmáticos, digo que soy sensible
Más aun, me atrevo a decir que se necesita cierta sensibilidad para poder dominar, para lograr una conexión mental con quien se intenta someter.
¿Cómo es posible que el rol, del que se supone que ejerce el poder, sea sensible? ¿Acaso no lo privaría esto de poder aplicar el rigor necesario?
Para nada, porque sensibilidad es sentir y eso no es sinónimo de blandura. No quisiera irme del tema y entrar en el conflicto de ser sádico o no; en mi caso particular admitiré que soy mínimamente sádico y que lo que si disfruto es el poder, el control en sí.
Ser sensible implica tener percepción, poder ver y leer en alguien, sentir sus sentires, deducir su forma de pensar y preveer quizás sus reacciones. No hablo de leer su mente sino saber evaluar; el consabido leer entre líneas, tan mentado y que pocos admiten no lograr
La sensibilidad es como el sentido de la vista, sin él, hablando metafóricamente, no podrías conducir un automóvil , impensable para otras cosas.
La realidad es que el Dominante estudia su presa y busca conocerla. Cuando logra su objetivo la conoce mejor que el mismo sumiso/a se conoce a sí mismo, y esa es la raíz de su poder.
Tener el poder sobre otro es lo que se busca dominando, sometiendo, controlando, más allá de que quien se somete desea ser sometido, y la sensibilidad permite ver en él, leer en él, saber que le hace falta y hasta cuando apretar. Buscar ese equilibrio que podemos comparar con afinar un instrumento de cuerdas: si las cuerdas están muy flojas no sonará y si están demasiado tensas se romperán.
Hasta ahora he hablado de la sensibilidad hacia quien se tiene una relación, pero cambiando la óptica podríamos preguntarnos si, nosotros mismos podemos vernos. Yo creo que es también necesario que uno mismo se auto perciba, que cada uno vea en sí mismo y pueda analizarse, entender que siente, realizarse en lo que busca y siente.
Está claro que no podemos mentirnos a nosotros mismos; tenemos que saber entendernos y analizarnos, asumirnos, y eso implica crecimiento. Y esto no puede ser de otra forma, porque desde el punto de vista de un Dominante, este no puede dominar nada si antes no puede controlarse a sí mismo.
Es importante también destacar que un sumiso tiene implícitamente que ser sensible, ya que es algo que le ha permitido autodescubrirse, responder a sus impulsos y encontrarsu senda. Paralelamente, el Dominante tiene un sentido similar, dando sentido de esa forma a la sensibilidad que necesita sentir y para
poder hacer sentir, sin dudas.