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Una visión atemporal

LOS CINCO MINUTOS

Bajo mi fusta contemplo la sonrisa cómplice de un sumiso que espera. En los próximos cinco minutos él y yo sabemos que será inmensamente feliz. El joven en cuestión no tiene lágrimas de dolor ni de angustia. Tampoco parece preocuparle si yo lo voy a azotar o a besar. El sabe que haga lo que haga (o diga lo que diga), él se hará cómplice y camuflará su expectativa frente a mi deseo.

 

No se preocupa por lo que suceda, a pesar de no haber preindicado nada ni haberme dado previamente ni la posología ni la dosis de humillación.  El sabe y yo sé. No leimos recetas juntos, ni siquiera creo haber compartido otra actividad fuera de nuestro gusto común por el BDSM. El es bellísimo porque yo lo veo invalorable, es la piedra virgen a ser esculpida, quizás antes rechazada y herida por sucesivas y crueles enjuiciadoras de sus gustos y tendencias. Una dominatriz probablemente será, contrariamente a lo que se piensa,  la mujer mas piadosa y comprensiva que un varón sumiso jamás encontrará.

 

El es mi travesía a la inspiración. Es todo, aunque en su torpe sinceridad, diga ser nada porque en realidad no arriesga mucho pero yo lo arriesgo todo.

 

Unas pinceladas de humor en la tela de la sesión no altera significados y desacartona, entretiene, refresca.....se potencia el cerrojo del vínculo. Evitar la ampulosidad vacía, lo solemne, lo establecido. No hay sedosidad de ningún guante ni aroma de ningun cuero que avalen que el aroma de la mano que alimentará fantasías escondidas sea exquisito. No valen ensayos anteriores ni puestas en escena. La firmeza será protagonista en los próximos minutos y, paradojico, será esa firmeza la que descontracturará toda rigidez , volviéndolo flexible, maleable, dúctil, como yo quiera.

 

Avivando  la llama de la improvisación, exhalando cierto rigor, todo matizado con la extrema dulzura.... esos cinco minutos, para él, son los cinco minutos. En el último, me abuso de su temblor y cierro los ojos. Siento que el tiempo se ha detenido. Lo oigo murmurar “gracias Ama” y él y yo sabemos que desde el minuto seis, él ya no será el mismo.

Escrita por LadyRoxy el domingo 30 de agosto de 2009 Compartir

Comentarios

ALINARI dijo:
29 abr '10 12:49hs
Hay que lindo!!!
Madame_X dijo:
02 may '11 19:39hs
bellas letras señora, la admiro
v 2.5b