Ante todo; una consideración personal del Editor...
Cuando comencé en esta sección, la idea implícita era que fuera un simple rinconcito tipo "Servicio a la Comunidad".O sea: articulistas diversos exponiendo sobre cuestiones básicas en un tono más informativo que de opinión...Pero luego, la clase y el tono de los textos que fueron llegando dotaron a cada columna semanal de un sesgo MUY acorde a la personalidad y estilo de cada autor. Y ya que el resultado obtenido ha demostrado ser mucho mejor que la pauta inicialmente propuesta... entonces, vamos a hacerlo personal...
Y ahora sí: a lo nuestro.
Entre la gente que se dedica a la actuación, hay una vieja antinomia que divide las aguas :los que para encarar un papel determinado eligen recurrir a la llamada memoria emotiva (recuerdos movilizantes del propio pasado) versus los que abogan por concentrarse en representar: o sea, reproducir pautas y maneras de una acción o una conducta para hacerla visible a los ojos del público. Dicho a lo Bestia: construir el papel saqueando los propios recuerdos y sensaciones o intentando construir un comportamiento verosímil con actitudes y tonos apropiados, obtenidos por la observación de la realidad o el probar y descartar de los ensayos.
La causa de traer esto a colación, es el elusivo concepto de ROL .Ese que, no casualmente, compartimos con la actividad TEATRAL. Y aquí es donde much@s saltan y se enojan, lo mismo que con la palabra "juego" o el concepto "jugar". Suponen (mal) que usar este termino es quitarle el peso de lo real a todo eso que nosotros hacemos. Y se les escapa la acepción (más visible en el idioma inglés) por la cual "Play"(jugar) es también ejecutar un instrumento o asumir un ROL en un escenario.
Si, sí...ya hemos hablado antes de esto...y hubo quién, muy atinadamente, rescató la expresión "jugarse la vida" para demostrar que ese verbo no siempre tiene que ver con actividades infantiles o intrascendentes...
No sé por qué...hay preguntas que a mí me parecen más fértiles que las respuestas que generan .Hay interrogantes que siguen y siguen resonando en las cabezas sin agotarse..y si bien no nos resuelven los problemas ni nos dejan tranquilos...son la señal de que debemos seguir pensando y no quedarnos fijados en las certezas obtenidas.
La cuestión del ROL es una de ellas. Y es una de esas preguntas "valija", de las que traen montones de sub-interrogantes:¿Hasta donde?¿Es una predeterminación?¿Es un aprendizaje?¿Se escoge?
Y desde ya les digo: NO ME INTERESA RESPONDERLAS HOY....
Solo me interesa pivotear sobre esto y sembrar algún interrogante más...para ayudar a a quien tenga deseos de reflexionar.
Y voy a llamar en mi ayuda a un viejo cascarrabias, lúcido y genial: Samuel Langhorne Clemens, más conocido como MARK TWAIN. A este pobre , como a otros tantos otros escritores de la Historia, críticos sociales, anti-utopistas y sarcásticos; se intentó desactivarlo y quitarle lo corrosivo recluyéndolo en la góndola de "Literatura Infantil"...(cosa que no estaría mal, en principio, pues es un alimento muy beneficioso para jóvenes mentes). Lo malo es que así se nos pasa por alto que él y los demás hablaban de NOSOTROS. Y que lo que dijeron es PARA SIEMPRE.
Hay una novelita suya; un texto encantador cuyos procedimientos han sido versionados y plagiados por el teatro, el cine y la tv hasta la náusea: "Príncipe y Mendigo".(*)
El tema en sí ya tenía una venerable antiguedad antes de ser usado aquí: 2 personas (en este caso; niños: uno el hijo del Rey Enrique VIII de Inglaterra, y el otro, un pequeño mendigo) que por mera coincidencia, poseen un gran parecido fisico. Y la peripecia comienza cuando intercambian roles y empiezan a vivir con la identidad del otro, llevados por las circunstancias a estar lejos e incomunicados entre sí, sin poder demostrar a los demás quién es quién.
La novedad que aporta M.T es el punto de vista irónico y republicanamente despiadado con la injusticia social y lo arbitrario de costumbres, castas, cargos y privilegios...
Este mensaje de que todos somos intrínsecamente iguales más allá de donde nos coloquen el nacimiento y las circunstancias; puede parecernos remanido en la actualidad…pero no hay que olvidar que el autor es contemporáneo a la Guerra de Secesión que desgarró a su país entre Esclavistas y Abolicionistas...o sea que estamos hablando de valores que en aquella época no se daban por sentados...(y escuchando a alguna gente de hoy…pareciera que ahora tampoco.)
Traje a colación esta historia porque recurre a un viejo tópico literario: La Rueda de la Fortuna y sus variaciones :la inestabilidad toda posición: de todo tipo: social, politica, económica, sentimental... Y eso nos reenvía al concepto de ROL: un papel, un puesto determinado en un escenario. Repito: en ese escenario.
Si nos hace felices…o, por lo menos, nos calienta la sangre y nos acelera el pulso pensar que somos intrínsecamente de una manera...que somos esencialmente de un modo determinado...pues okey, creámoslo, llevemos dentro esa convicción que nos alegra y nos moviliza...
Pero muy en el fondo...sepamos que los papeles, los ROLES, pueden interpretarse con grandeza o mediocridad, pueden llevarse con dignidad o a los ponchazos....pero de última, resultan lo que nosotros hacemos de ellos... porque no hay nada escrito en las alturas. Si lo desean, usemos la ilusión de un Destino Manifiesto personal como un instrumento de nuestra propia cachondez..pero no nos abroquelemos en eso como en un Castillo Medieval con almenas y todo....Es muy bueno ponerse metas altas y complejas..y tratar de parecerse al propio anhelo...pero que en todo eso el cambio sea la idea motora... Y no el hacer las cosas como para que se cumpla alguna supuesta Fatalidad Irremediable que nos hace ser de un modo y no de otro.
Pensemos: las personas que asumen cierta ubicación en una jerarquía BDSM dada...simplemente porque abrigan en sí impulsos de crueldad REAL...o por poseer graves problemas de depresión y autoestima...¿estarán capacitados para ser Am@s/ Doms/sumis/ esclavos? ¿Les hará bien? ¿Podrán hacerles bien a otr@s?
Y no quisiera empezar con esto ningún debate acerca de quién tiene o no el "Amómetro", "sumisómetro", etc...No creo tenerlo ni creo que nadie jamás lo tenga.
Solamente pretendo ayudarme y ayudar a quien lo quiera a intentar parir alguna idea distinta de las que poseía hasta el momento...
ROLES... ESENCIAS... PERSONAS... PERSONAJES...
Un fallecido poeta lunfardo, Federico Pedrido, escribió alguna vez algunos versitos zumbones que evidenciaban su disgusto ante las personas que en vez de ser alguien, se limitaban a ser algo: embajador plenipotenciario, diputado, licenciado...en vez de ser Juan, Pedro, María... Entiéndase: en una época bastante más formal que esta, el tipo estaba estufado de los que, antes de cualquier saludo y presentación, ya te ametrallaban con su cargo o dignidad...y, encima, creyéndoselo.
Si esto fuera un sencillo post, lo terminaría con un "Sigo Leyendo"...pero creo que aquí es más pertinente un "Los dejo Pensando".
(*)= El viejo texto de Mark Twain, ambientado en la Inglaterra previa a la era Isabelina, tiene un par de detalles muy caros a nuestros intereses y hábitos.
a) La aparición, en una escena en la corte de Enrique VIII, del "Whipping Boy": el pequeño ayuda de cámara o paje al servicio del príncipe, cuya única labor es estar disponible en el momento en que el hijo del rey no hubiera estudiado la lección encomendada por su tutor o cometido alguna falta hogareña. Cómo la persona real(aún en grado de posibilidad) era, para el protocolo de la época, intocable, se hacía necesario un reemplazante que recibiera en su lugar, el consabido castigo físico que marcaban las tradiciones educativas anglosajonas...("Whippng Boy"= El Chico de los Azotes.)
b)El travieso principito, creyendo que iba tan sólo a divertirse un rato de incógnito entre los plebeyos, se ve metido muy a su pesar en toda clase de desventuras..y la más grave de ellas lo lleva a la picota, acusado de un delito que no cometió, para ser castigado con pena de flagelación. En el interín, se granjeó la amistad de un noble empobrecido que cree en su historia y trata de protegerlo y ayudarlo a recobrar su posición. Es éste quien, horrorizado de lo que va a pasar y sabiendo que nadie va a creer en la real identidad del desharrapado chiquillo…se ofrece gallardamente para recibir los azotes en su lugar, ante la burla del populacho..
Este gesto conmueve hasta las lágrimas al niño que, al término de la ordalía, toma en su diestra el mismo látigo con que fue castigado su benefactor y, posándolo sobre la espalda llagada del heroico y sacrificado sustituto ,hace la mímica de la ceremonia de investidura y le promete solemnemente un nombramiento de caballero para cuando recupere su puesto en la Familia Real.