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Bases rí­gidas

Respeto, conocimiento y confianza

No es fácil comenzar una relación de D/s; y es mucha la gente que desespera y termina metido con el primero que se le cruza, perdiendo el tiempo o peor aún, exponiéndose a peligros innecesarios. ¿Qué es recomendable tener en cuenta para empezar una relación con el pie derecho?

Antes que nada, es esencial recordar dos puntos básicos. Primero, el BDSM no es un juego, e implica un cierto riesgo para los participantes. Segundo, las relaciones de Dominación son al fin y al cabo relaciones, como cualquier otra, que llevan su tiempo y requieren esfuerzo.

Más allá de que sean muchas las cosas requeridas para que una relación triunfe (comunicación, paciencia, entendimiento, etc.) y que dependan de cada pareja, hay tres bases que nunca deberían faltar para que todo sea sano, seguro y consensuado.

La primera es el respeto. Es necesario dirigirse con respeto tanto a Amos como a sumisos, recordando que son también personas. Es esa forma de manejarnos la que hará que otras personas nos den el mismo trato y la que evitará sobrepasar límites y lastimar a la pareja durante las sesiones. Sin este respeto, no solo se está poniendo en peligro la integridad física de una persona (ya que si no se lo respeta como tal, no hay forma de respetar sus límites), sino también su salud mental y su dignidad de ser humano. La posición del sumiso es de suma exposición y apertura. Si no se lo trata con el respeto debido, puede, sin mayor dificultad, provocársele daño psicológico.

Aunque suene contradictorio, con respeto y cariño es la única forma de contener al sumiso y lograr su entrega. Más allá de que durante las prácticas se realicen cosas que puedan confundirse con faltas de respeto, jamás debe sobrepasarse el ‘límite saludable’, tanto el explícito que pone cada sumiso, como el implícito, que evita lastimarlo a pesar de lo que se haga.

Por eso mismo el segundo punto clave es el conocimiento; el conocimiento que tiene el Dominante de su sumiso, el que tiene el sumiso del Dominante, y el que tienen ambos de ellos mismos. Para poder adentrarse en esto, es primordial tener primero conocimiento de los gustos, deseos y límites propios, así como la aceptarlos. Es esto lo que permite al Amo auto controlarse y al sumiso frenar, si es necesario.

Una vez que se tienen las cosas claras con uno mismo, debe tomarse en cuenta que, como en todo, en el mundo BDSM hay mucho locos y enfermos que simplemente esconden sus acciones abusivas tras la errónea máscara del sadomasoquismo. Por esa razón, es necesario saber con quién nos estamos metiendo (tanto sumisos como Dominantes). Y la única forma de lograr ese conocimiento es a través de infinidad de charlas e intercambio de opiniones. Esto requiere mucho tiempo y nunca se termina; incluso dentro de las sesiones, se está siempre experimentando y conociendo a la otra persona.

Todo esto es lo que permite que haya confianza entre la pareja. La confianza que permite al sumiso entregarse sin reservas y al Dominante explorar y disfrutar al máximo de la relación. Es esa confianza la que impulsa a superar límites y a actuar con total libertad y sin vergüenza ni miedo a sentirnos ridiculizados o rechazados.

No todos vemos el BDSM con los mismos ojos. Sin embargo lo expuesto debe esta presente, aunque sea mínimamente (deben conocerse los límites de ambas partes y saberse que no nos estamos exponiendo a ningún peligro), en cualquier tipo de relación; ya sea estable, esporádica o de solo una noche, ya que son esas las bases que permiten que el BDSM sea sano, seguro y consensuado.

Escrita por Domina el viernes 21 de marzo de 2008 Compartir

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