Reflexionando, como tantas veces, da vueltas por mi cabeza una pregunta que más de una vez me he planteado a mí mismo y que me intriga como siempre. He aquí como la comparto con ustedes: ¿Somos así , por qué ? ¿A qué se debe que nos guste esta forma bizarra de relacionarnos, estos placeres para nosotros tan atractivos y tan duramente juzgados por otros?
Es muy posible que nazcamos siendo así; que haya algo en nuestro genotipo que nos caracterice y, tal como yo lo recuerdo, creo que muchos habrán sentido algo así desde su infancia. Esas raras sensaciones que nuestra mente no comprendía. Yo claramente recuerdo que imaginaba a mis compañeras de escuela atadas, para dar un ejemplo. Lo sexual aun no estaba en mi cabeza, dada mi corta edad. Y realmente no entendía del todo por que me atraían las imágenes de mujeres en un estado de sometimiento, y como disfrutaba verlas en películas, series, revistas de historietas, etcétera.
Tampoco podemos descartar la idea que el entorno que nos rodea, durante nuestro crecimiento y desarrollo, sea lo que nos influencie. Aunque en mi caso particular para nada recuerdo algo que me pudiera plantear como influencia que canalizara estas apetencias. Me temo que mi familia y amistades eran totalmente normales, por decirlo de alguna manera, y sin poner comillas en " normal" como debería. Como dije antes, lo extraño en sí estaba en mi cabeza sin saber yo como llego ahí. Igualmente no puedo descartar que haya cosas en nuestra formación que nos arrastren para estas aguas.
Tal cual se presenta, al menos en lo que yo puedo discernir, esto viene con nosotros y suele darse que en alguna etapa de nuestra vida. Lo despertamos y descubrimos que esto no encaja con el molde común de lo socialmente correcto; lo cual, como he dicho otras veces, es muy relativo. Salvando las idiosincrasias morales de nuestra sociedad, la cual indudablemente está plagada de públicas virtudes y vicios privados inconfesables, diré que nacemos siendo especiales, y que hoy en día y desde hace años se cuenta con un medio que facilita la comprensión de uno mismo por esto.
Es innegable que poseemos algo que nos diferencia de los demás, ya sea que nazcamos con él o que se nos despierte por alguna causa teniéndolo latente en nosotros. En sí lo fundamental es que lo somos, lo seamos, lo asumamos y, más que nada, lo disfrutemos.También, dicho sea de paso, disfrutemos compartiéndolo, siendo, a diferencia de otros, libres de vivirlo a nuestro antojo y ser felices con eso