Mi madrastra Patricia tenía 40 años de edad, era impulsiva algo bruta y muy mandona, atractiva para su edad, tenia una estatura de 1.70 y era delgada, con un pelo rubio teñido largo hasta la altura del ombligo y una piel bien blanca. Vestía de forma sencilla siempre de vaqueros , zapatillas sin medias o descalza y remeras o blusas sin corpiño para provocar con sus increíbles pechos.
Por otro lado Andrea la mucama era una chica de piel morena de 1.60 de estatura con pelo negro hasta los hombros, unos 20 años y una hermosa sonrisa. Sus dientes eran como perlas blancas que contrastaban con su hermosa hermosa piel negra. Lejos estaba de vestir como una mucama tradicional siempre esta bien cómoda con remeras que dejaban ver su pirsin en su ombligo, polleritas cortitas o pantalones vaqueros siempre con sos muslos desnudos. Andrea tenía unas piernas divinas, y se veían más bellas todavía cuando empezó a usar adorno pulseritas en los tobillos y anillos en sus pies que los llevaba siempre al descubierto descalza o en chinelas. La primera impresión de Andrea fue la de una niña dulce, luego descubriría su lado sádico y caprichoso
Don Rufo era mi padre. Tenía 55 años. Pese a su edad las mujeres lo encontraban muy atractivo eran un hombre muy fuerte con el cuerpo de un bárbaro y un estilo de vida similar. Un aspecto rudo y varonil con una barba blanca y cabello blanco largo (atrás). Si bien el tenia muchos hijos yo fui el único al que acepto como tal y crío. Aunque nunca nos entendimos, éramos muy distintos yo tenia un aspecto y una forma de ser totalmente opuesta de el y eso le desagradaba bastante.
Esta es mi historia:
Es el funeral de Don Rufo, mi madrastra y la mucama lo lloran. Yo estoy indiferente.
Y aunque sea su hijo esto no es extraño. Don rufo no era el ejemplo de un buen padre. Todos en el pueblo sabían que era un sádico, y que tenía un estilo de vida extraño. Se contaban historias… de que trataba a su esposa Patricia y a la mucama Andrea como esclavas. Y que las golpeaba con una fusta y otras barbaridades.
Pero eso no era nada, lo que no sabían en el pueblo era que mi madrastra Patricia le encantaban estas cosas y se dejaba con gusto, y a Andrea la mucama también de echo la convenció de vivir en casa y terminaron durmiendo en la misma habitación los 3. Yo no entendía del todo su juego pero si entendía que no se trataban de simples castigos si no mas bien de un juego que ambas partes disfrutaban.
Desde la llegada de Andrea las cosas se volvieron bizarras. Ya que el loco de mi padre les dio un rango, el era el rey de la casa, mi madrastra su esclava, la mucama la esclava de mi madrasta, y debajo de todo estaba yo. Eso hacía que Patricia y Andrea me tratasen bastante mal aunque nunca me hicieron participar en sus “juegos”, quizás por tener 15 años. Pero si se burlaban mucho de mi aspecto totalmente opuesto al de mi padre. El era un hombre fuerte y lleno de vigor, de echo se encerraba con ambas mujeres por horas en un torbellino de juegos sádicos y sexo. En cambio yo tenía un aspecto pálido y débil.
La situación se volvió mas extraña aun después del funeral. Resulta que mi padre le había dejado todo a mi madrastra la casa y sus ahorros de los cuales vivía además de unos alquileres de cocheras que poseía que le permitían vivir sin trabajar. Recuerdo haber tenido una charla “tranquilizadora” con patricia en la que me dejo en claro que se haría cargo de mi pero que cambiarían mucho las cosas y que ella era la dueña de casa ahora. Así que debía obedecerla más que nunca, y si ella no estuviera en casa quedaría a cargo de Andrea.
Tras pasar un mes las cosas comenzaron a cambiar. Patricia más autoritaria que nunca, que para esa altura ya era la reina de la casa, me dijo que ahora yo iba a ser el mucamo y que Andrea iba a estar encargada de controlar mis tareas y más me valía que hiciera las cosas bien. Así que comenzaba al día siguiente. Debía levantarme temprano y completar una lista de actividades: preparar el desayuno y llevárselo a la cama (de ahí en más Andrea me supervisaría), limpiar todos los pisos de la caza, preparar la comida, lavar y planchar toda la ropa.
Fue realmente muy duro acostumbrarme a hacer las tareas de hogar pero mas duro fue que Andrea se empezara a abuzar de sus tareas de “supervisarme”. Gradualmente me empezó a hablar de forma fría y autoritaria. Me tomaba de los pelos para llevarme a limpiar a algún lugar o me indicaba las cosas con tirones de orejas. Lo cual la situación no me gustaba nada pero que podía hacer.
La ausencia de mi padre se empezó a sentir más que nunca en la excitación de estas mujeres acostumbradas a tener sexo varias veces por día. Y fue Andrea la que perdió el control y se abuso de mi o fue algo planeado entre ambas quizás. Andrea me golpeó por hacer un mal desayuno cosa que no era cierta , me dio una fuerte cachetada a mano abierta en cada mejilla, y al discutirle se enojo mas y se fue a su habitación y volvió con un cinturón de cuero.
Me ordeno que me arrodille. Cosa que dude pero ante la amenaza de que llamaría a Patricia le obedecí. Mi miedo no era a un simple reto de Patricia si no a que me eche de mi antigua casa. Me puse de rodillas, y me izo bajarme los pantalones, cosa que tarde en obedecer y me dio un punta pie en las costillas. Inmediatamente lo hice. Luego me ordeno que me baje los calzoncillos hasta las rodillas. Esta vez obedecí me moría de vergüenza pero no quería recibir otro puntapié. Ella se puso de costado de manera que podía ver mis nalgas y mi pene. Lo que me dio más vergüenza todavía. Me miro de reojo con una mirada picara y soltó una pequeña risa burlona. Inmediatamente me dio con el cinturón en mi nalga derecha y empezó a contar. 1,2,3,…10. Y luego en la otra nalga. Luego apoyando su pie descalzo sobre mí espalda me tomo fuerte de mi pene haciendo presión en mis testículos también y me dijo:
Andrea: Mira que erección que tenes. Parece que te gusta. Te lo voy a hacer a diario me parece.
-Yo: No es que…
-Andrea:¡Callate la boca!
-Patricia:¡ Que esta pasando haca! ¿Qué hace desnudo el mucamo?
-Andrea: Eee. Lo descubrí masturbándose.
-Patricia: ¡Que! ¿Así que te gusta estar desnudo tocándote é? Entonces ahora te vas a quedar desnudo todo el día. Y ojo con tocarte por que cobras.
-Yo: Pero es mentira yo…
-Patricia: ¡A encima mentiroso¡ Te vas a quedas desnudo hoy y mañana también. Vas a aprender a respetarnos mucamito. Andrea pasame el cinturón.
-Andrea: Como digas.
Patricia me puso de espaldas. Y solo me dio dos cinturonazos en mis nalgas pero de manera brutal. Ahí me di cuenta que Andrea lo había echo suavemente cuidándome quizás hasta para que lo disfrutara. Luego de eso mi madrastra se llevó mis ropas y revisó todo mi armario guardando todas mis ropas en un baúl y escondiendo la llave. No puedo explicar la humillación que sentía al quedar desnudo delante de estas dos mujeres que me miraban directo a mis genitales mientras hacia mis labores cotidianos y hacían toda clase de bromas y se morían de la risa.. Recuerdo que me dijeron:
Patricia: No te dije que tenías que estar desnudo
-Yo: Pero si estoy desnudo.
-Andrea: ¡Cuidadito como contestas!
-Patricia: Desnudate del todo. Corre la pielcita de tu pitito. Tu papa la tenía el triple ¿sabías?
Al hacerlo me hundí en la humillación al escuchar sus rizas aunque también temblaba de la excitación y hacía horas que estaba erecto.
Por suerte el día termino y pude descansar. Pero me esperaban 1 día aterrador, aunque también tenia mucha ansiedad por el día siguiente por un lado comenzaba a gustarme no podía dormirme de los nervios . Ni tampoco podía dejar de repetir en mi cabeza el incidente del cinturón.
A la mañana siguiente me desperté más puntual que nunca, y las desperté con el desayuno recién hecho:
Patricia: A cierto. Que te deje desnudito. ¡De nuevo la tenes parada! Si no fuera por que tenés que salir a hacer mandados te dejaría desnudo para siempre. Aunque podría mandar a Marcela.
Marcela: Si me mandan a hacer mandados por tu culpas vas a cobrar Fabi.
Yo: ¡Que no voy a estar siempre desnudo sirviéndolas!
Patricia: No te das cuenta que no sos un mucamo, sos prácticamente nuestro esclavo. Si te gusta cállate y habla cuando se te pide. Y si no te vas a la calle desnudo por que ni ropa tenes ahora.
Yo: Si… Esta bien perdón Patricia.
Patricia: Así me gusta. Además tu pito habla por vos y esta diciendo que si por lo que veo jaja. De ahora en mas vas a decirnos a las dos AMA Patricia y AMA Andrea.
Yo: Si, esta bien patri… Ama Patricia.
Andrea: Tomatelas. Patricia y yo tenemos que charlar anda a trabajar.
Yo: Si ama Andrea.
Paso el tiempo les prepare el almuerzo y nos pusimos a comer esta vez me miraban muchísimo mas que el día anterior. No me sacaban los ojos de encima y esta vez no hacían burlas ni siquiera me hablaban solo me miraban y se les notaba muy excitadas. Además notaba que bebían mucho más que antes. Entonces recordé, que cuando estaba mi padre tenían sexo varias veces al día y bebían muchísimo. De hecho este estilo de vida fue el que lo llevó a la muerte. Pero luego me dejaron tranquilo por el resto del día. Y continué con mis labores. Al terminar el día me fui a dormir y me despertaron pasos y risas de mis amas, venían a mi habitación. Abrieron la puerta y veo a Patricia y Andrea totalmente desnudas y veo la fusta de Don Rufo en las manos de patricia. Y Andrea con el cinturón con el que me habían golpeado el día anterior.
Patricia: Te llego el momento fabi te vamos a violar , atalo.
Andrea intentó tomarme de los brazos pero era muy chiquita y frágil apenas podía estarce de pie forcejeando con sus delicadas piernas morenas. Pero logro retenerme dándome un rodillazo en los testículos luego me ato fuerte mis muñecas con el cinturón dejándome los brazos hacia atrás.
Yo ya estaba vencido y no puse más resistencia. Entendí que sería para peor.
Patricia: Bien te rendiste veo. Ahora vamos a empezar a divertirnos…
Patricia me puso mirando hacia la pared y me dio 25 fustazos en mis nalgas con mucho violencia. Mientras Andrea me besaba, en mi boca mi pecho y me pellizcaba con fuerza los pezones.
Patricia: Si te portas bien no va a haber mas fustazos ¿escuchaste?
Yo: Si ama Patricia.
Me pusieron acostado boca arriba y Andrea se me sentó en mi cara ordenándome que le lamiera su vagina alternando con su ano. Mientras Patricia me desvirgaba. Luego alternaron las posiciones.
Patricia: Bien por hoy estamos satisfechas. Te vamos a dejar tranquilo. Pero otra vez no vamos a ser más salvajes. Fuimos buenitas por que era tu primera vez. Pero de ahora en mas preparate, por que otra labor mas que vas a tener es la de tenernos satisfechas.