La Entrega
Confiaba ciegamente en mi AMO, el vínculo que existía entre nosotros se había forjado con el paso de los meses, fortaleciéndose en respeto, confianza, conocimiento mutuo, obediencia, comunicación y mucho afecto.
Un día mi Dueño me citó en el bar literario que está cerca de Corrientes y Callao, el mismo bar donde en alguna oportunidad me había dicho por primera vez:
- no me interesa lo que decidas sobre tu vida personal, las decisiones sobre la misma son tu responsabilidad, pero desde hoy tu concha es mía, yo soy quien dispone de ella y de tu cuerpo, un error, una mentira y quedás afuera. Continuó diciendo, “La única relación es la confianza sin ella no hay nada”, solía repetirme ésta frase, como si se tratara de una lección de vida, hoy sé que lo era.
El celular sonó, y la orden era “ putita rubia subis al remis, y mientras estás sentada en asiento de atrás te quitas el corpiño, y la tanga. Quiero que mires fijamente el espejo del conductor mientras lo haces, y al terminar, la pollera quedará levantada y tus piernas abiertas. Cuando llegues al bar yo saldré a buscarte, me darás la ropa interior que te quitaste en la mano y luego le pagaré el viaje”. Cómo explicar en palabras, las sensaciones que generan vivir situaciones así, la cabeza te explota, la concha siempre húmeda, siempre caliente, sin saber que sucederá, pero siempre fantaseando, pidiendo más. EL es el único que sabe lo que necesitas, por eso te emputese, día a día, lentamente, las 24 horas. Para algunos la pasión es el sexo del alma, es un fuego arde y arrasa con todo, para otros el motor de la vida, todos conocemos sus secuelas ese vacío tan profundo, comparable solo a la calma que sobreviene a una tempestad.
Pedimos como siempre café, como esclava atenta, abrí los dos sobres de azúcar que coloqué en su posillo, revolví, y me dispuse a escucharlo atenta.
- llegó el momento, voy a entregarte el sábado por la mañana, a una FEM DOM amiga de Flores, nunca vas a estar sin mí, es todo lo que tenés que saber.
No debía preguntar nada, ni el más mínimo detalle, jamás había estado con alguien que no fuera El, y mucho menos una mujer, temblaba en la silla, asustada, inquieta, casi no sostenía la mirada, porque sabía que leía mi mente, mientras mi Señor repetía “ no sabes lo que me excita observar tus reacciones pedazo de conchuda”
El sábado llegó, a la hora señalada nos encontramos en Plaza Flores, fui según se me indicó, con un conjunto de jogging, pelo recogido en una colita alta, ropa interior blanca, y zapatillas, sin aros, ni cadenas, ni cartera, sólo esa ropa. Se acercó por detrás tapó mis ojos con sus manos, y comenzó a besar y morder mi cuello, como si nadie nos viera, solo estábamos EL y yo, un paraíso. Paró un taxi, le indicó la dirección, y comenzó la travesía. Tomó fuertemente mi cabello, bajé el cierre de sus pantalones con mis dientes, como siempre sin utilizar las manos (había sido castigada por hacer uso de ella en otras ocasiones El decía que una buena putita las debe tener atadas al brindar sexo oral), llevó mi boca a su pene, en ese taxi la única excitada no era yo. Mamé su pija hasta llegar a la casa de la DOMINA, en uno de esos pasajes perdidos de Flores. Antes de pagar vendó mis ojos, colocó mi collar, tomó mis manos y me guió para descender.
Crucé el umbral de la casa, olía a esencias mezcladas de jazmín y lavanda, muy suave casi imperceptible, se sentía música de esa que se utiliza para relax.
Ellos comenzaron a conversar, se reían, me dejaron parada y quieta, a pocos metros de la puerta de entrada, de lejos escuchaba, “ qué linda esclava que tenés gracias por traerla, estaré en deuda con vos”, y EL le contestaba “nadie mejor que vos para valorarla, por eso la traje, ya veremos que te pido”. Sentí las manos de la mujer inspeccionarme, abrió mi boca, tocó mis tetas, bajó sus manos a la vagina, y comenzó a desnudarne. Yo sentía la respiración de mi Dueño, su perfume, no quería perderlo, no podía verlo pero si sentirlo, estaba allí observando.
La mujer preguntó si antes de comenzar necesitaba algo, pedí ir al toilette, y EL dijo “que no se lave, ni se seque”. La mujer me llevó, y mientras estaba sentada en el inodoro, rozaba sus pechos en mi cara, no pude evitar tomarlos, y pasarle la lengua, por lo que recibí un cachetazo.
Volvimos al salón, fui atada y colgada de brazos, azotada incesantemente, con látigo, palmeta, cinturón, la mujer solo se detenía para verificar cuán húmeda estaba. Me escupía, insultaba, y al terminar le dijo, “Amigo te cedo la fusta?, EL contestó “hoy es tuya”. Estaba allí, cerca, su voz...........el tono de su voz, estaba feliz, de lucirme y para mi era un honor.
Juntos me ataron a la cama boca arriba, brazos y piernas en cruz, ella utilizó algo que me daba cosquillas, lo pasó por todo mi cuerpo, me montó, me penetró con un consolador, yo solo gemía, estaba muy caliente, puso broches en mis tetas, jugaba con mi cuerpo. Cada tanto la mano de mi AMO acariciaba mi cabeza, imposible no reconocerlo. El calor de la cera de vela al caer en mi piel, me hizo reaccionar en un grito, todo era intenso, tan así que hoy a la distancia recuerdo y ............. Ponía sus dedos dentro de mi boca provocando arcadas, y flemas que luego refregaba por mi cara. Mordía y estiraba mis pezones luego de quitar las pinzas. Es increíble como se pierde la noción de tiempo, de espacio, como todo queda atrás cuando hay verdadero placer.
Comenzó a participar mi Señor, sentí sus dedos entrar en mi vagina, mientras con otro masajeaba mi clítoris, acabé al instante, era EL, todo era para El. Le dijo a ella que me soltara, y se pusiera boca arriba, hasta la DOMINA comenzaba a ceder antes sus pedidos. Me tomó del pelo y puso mi boca en la vagina de ella, y me dijo pedazo de puta te enseñé cómo chupar una concha ahora lo vas a hacer como nunca. Deslicé mi lengua por los labios vaginales, introduje mis dedos en el canal, y lamí su clítoris hasta que ella suplicaba que me detuviera, nada me sacaría de ahí, salvo la orden de mi AMO.
Cuando la FEM DOM quedó satisfecha, nos dejó solos. EL comenzó a penetrarme, y mientras lo hacia me ordenó orinar, en ese mismo instante, así lo hice. Me llevó dos al punto de acabar y no me permitió hacerlo, ya dolorida, me dijo ahora si, como buena perra le regalé un orgasmo en su pija, y otro en su boca, no cesaba de mimarme de darme mi premio su dedicación Bebí su leche del piso donde EL la esparció.
Me llevó al baño, me quitó la venda, y me duchó, mientras volvía a penetrarme esta vez por el culo, decía que debía castigarme por tenerlo tan alzado.
Luego de vestimos, volvió a cubrir mis ojos, salimos, se despidió de su amiga. Detuvieron un taxi, subimos, y pasada un cuadra, liberó mis ojos, me besó y agradecíó la experiencia compartida, me pidió una pastilla de menta y se la brindé como EL la esperaba de mi boca.........hasta los chocolates los tomaba de mis labios.
Nunca supe, quién era esa mujer, nunca supe cómo era su rostro, solo llevo el recuerdo del estilo que utilizó para someterme, de su piel suave, su fragancia, y todo el encanto de la magia que acompañó lo sucedido en aquella mañana, que marcaría un antes y un después en la relación D/s que nos unía.
"La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes." (John Lennon)