Miembros Miembros 21166 Online Miembros conectados 42 Chat Usuarios chateando 28
Flecha Contenido Flecha Relatos

Obligado a compartir 3

Calificación del relato

(2)
Autor: asuspies
Leído 1378 veces
Votado 2 veces
Promedio de 5.0 puntos
Enviado el 27 de dic de 2009

Un mensaje en el celular me ordena comprar medias de nylon y un portaligas. Dice que es toda la ropa interior que debo usar esa noche en el boliche a donde vamos a ir a bailar. El encargo suena sencillo, la vendedora no tiene porque enterarse que son para mi asi que voy sin verguenza a cumplir con tu pedido. Me cuido de elegir medias negras que imagino en la oscuridad del boliche van a pasar desapercibidas. Vuelvo a casa, me baño, me visto como me indicaste y te paso a buscar. Bajas deslumbrante, con uno de esos vestidos de cuero que me derriten, complementado por un par de botas color natural, cartera y guantes haciendo juego. El coche se llena de un hermoso perfume a cuero que me produce la primera erección. Tenemos una mesa reservada asi que ni bien llegamos nos sentamos, o mejor dicho, vos te sentas, sacas de la cartera una bolsita y me decis que vaya al baño a ponerme lo que contiene. Se trata de una especie de slip de cuero formado por dos tiritas, una que rodea la cintura y otra que pasa por la entrepierna y tiene adosado un plug anal y un capuchon donde supongo que debe ir incertado mi pene. Por suerte en la cajita hay un pequeño envase de lubricante. No es facil ponerse eso en el pequeño cubículo pero tomandome mi tiempo consigo hacerlo. Me cuesta un poco caminar con el artefacto presionando en mi interior, siento que todos se dan cuenta que algo raro me pasa y sin embargo me gusta estar en esa situación por ordenes tuyas. Al llegar a la mesa me palpas sin mucho disimulo para cerciorarte que esta todo en su lugar y me mandas a buscar bebidas a la barra, con lo cual tengo que atravesar medio salón ida y vuelta. Al volver a la mesa por fin me puedo sentar pero no dura mucho porque al rato queres ir a bailar. Lo intento, me muevo lo más lento posible pero aún así me es imposible bailar con eso metido en el ano y no sé me animo a decirtelo porque imagino que te vas a enojar. Vos me mirás con cara de no entender que pasa hasta que, bastante abochornado, tengo que confesarte que me resulta imposible. Me mandás a la mesa con expresión ofendida diciendo que no fuimos para quedarnos sentados y desaparecés entre la gente. Al rato te veo en la pista bailando muy entretenida con un tipo y charlando animadamente con otra pareja. Cuando empiezan los lentos me muero de celos viendo como se pegan sus cuerpos y como dejas que te abrace y deslice sus manos por tu espalda. Cosa de una hora después te acercás a la mesa con el tipo y la otra pareja. Me decis que traiga una botella de champagne y al volver encuentro que los cuatro estan sentados y no hay una silla libre por lo que me quedo parado a tu lado sin saber que hacer hasta que me ordenás con desprecio que sirva la bebida. Al menos no te opones a que yo también tome, aunque sea de parado. Mientras conversan siento que tu mano acaricia mi cola y mi sexo empieza a endurecerse pero pronto se vé constreñido al capuchon que lo contiene y la fuerte presión me hace doler. Te pido que dejes de hacerlo pero solo consigo que, con una sonrisa de placer y sin dejar de mirar mi expresión de sufrimiento, saques de la cartera un aparatito al que le moves una perilla y siento que el plug que tengo insertado en la cola comienza a vibrar. Y para colmo tengo que ver como uno de los tipos te mete la mano debajo de la pollera y acaricia tus piernas sin que vos te opongas. Cuando se acaba el champagne decidis que es tiempo de dejar el boliche asi que nos dirigimos al garage donde estacionamos el auto. Abro las puertas pero, en vez de entrar, me ordenas que me desvista y, sacando unas sandalias con taco del asiento de atras me decis que llegó el momento de que muestre a tus amigos lo puta que soy. Me arrodillo a tus pies rogandote que no me hagas hacer eso delante de extraños pero, a una señal tuya me agarran entre todos y me quitan la ropa a la fuerza mientras vos mirás con placer como me resisto inutilmente. Una vez que quedo solo con las medias, el portaligas y el slip que me hiciste poner me doy por vencido. Colorado de verguenza me calzo las sandalias  y meentrego a lo que venga esperando que al menos no aparezca nadie a buscar su coche. Acto seguido haces que los tipos me saquen el slip y me sostengan recostado contra el capot mientras la chica que los acompaña se entretiene probando en mi cuerpo una fusta que encontró en el auto. Mientras todos se divierten a mi costa levantas tu pollera y te pones un arnes con un consolador . Mis ruegos pidiendo que me suelten solo aumentan tu exitación y abriendo mis gluteos me vas penetrando lentamente mientras me decis al oido que por ahora agradezca que soy tu putita exclusiva porque pronto me vas a depilar todo el vello del cuerpo y voy a estar listo para que me entregues a los tipos para que sean ellos los que me cojan y me llenen de leche.

v 2.5b