Bombero
Reg.: 15 sep '09
Mensajes: 168
Ubicación: Argentina
Sexo: Hombre
Edad: 44
Rol: Switch

enviado el viernes 21 de octubre de 2011 a las 21:48:33
"... Ella alza sus manos fuertes hasta su cuello fuerte y comienzan a sentirse los olores, las temperaturas, los latidos... Es entonces cuando El percibe que su otro yo intenta, muy lentamente, como un cazador al acecho, poseerlo en este maravilloso presente.
Pero lo contiene. Sabe cuando y como dejarlo libre.
Los dos cuerpos se entrecruzan, se erizan, se hielan a la vez que arden. La situación es presurosa para ambos.
Al fin llega el momento donde inician el ritual de entrega mutua. De Sumisa a Dominante. De Dominante a Sumisa.
La comunión entre ambos es total.
La noche llega a su fin, y ha resultado exasperadamente breve para tanta pasión.
Aceptando las reglas no escritas de las vidas clandestinas, el la deja en el lugar donde ella le pide sin hacer preguntas, y se separan, aunque solo físicamente.
El regresa a donde pertenece con un andar lento de tristeza, no apura su marcha, ni siquiera cuando observa de reojo el amanecer que se aproxima.
Para cuando llega a su morada, su cueva, una luna llena - radiante como la mujer que se entrego al ritual mágico - ocupa la exigua parte del cielo que aun insinúa noche. Y es cuando la mutación finaliza.
Y el lobo-hombre, ya sobre sus cuatro patas y con un manto plateado de pelaje cubriendo su piel, lanza un último y aspero aullido a esa luna que a partir de esta noche ya no es solamente suya.
La compartirá con su loba-sumisa..."
Bombero.-