Siento sus brazos rodeándome,
su cálida presencia que me tranquiliza,
la fría noche y mi cuerpo caliente,
y la noche que pierde la batalla
con la venganza de su fin.
Mi corazón, perturbado y herido
encuentra alborozo con una palabra,
un gesto suyo, una caricia...
al ser amordazada, sometida,
Solo por y para Usted.
Con la ansiedad brotando por cada poro,
la desesperación de mi ser que explota,
es entonces cuando abro los ojos...
Siento mis manos sueltas, mi cuello libre,
mi cuerpo sin su abrazo y mi alma en pena.
Sueño fruto del deseo.
Agradeciendole profundamente estar a sus pies, estar aquí y poder sentirme suya: mil gracias Señor. Y comparto mi alegría con todos ustedes, habitantes de esta mazmorra, donde me siento a gusto y página que me ha ayudado a crecer.
Espero que haya sido de su agrado.


Mensajes Personales
21171
50
28




