
enviado el sábado 11 de febrero de 2012 a las 11:17:13
Principio de la Física :
"Toda acción provoca una reacción igual y contraria".
Desde luego, también hay trastornos de personalidad múltiple, o simplemente es que uno está frente a un Géminis, como yo.
Contestando un poco más en serio, creo que especialmente los argentinos necesitamos "clasificar". O sos esto o sos lo opuesto. No existe que uno pueda tomar un poco de cada cosa y con varias partes, de distintos orígenes, conformar un todo.
Venimos de una historia de oposiciones. Unitarios y federales, radicales y conservadores, peronistas y antiperonistas, kirchneristas y antikirchneristas.
Para unos, el otro no tiene nada de bueno o rescatable. Para unos, todo es justificable y para los anti, hasta cuando el otro dice que es un día de sol, en un día soleado, está equivocado.
Porque. aún en lo que debería ser objetivamente bueno, somos capaces de detectar motivos malos.
Y lo peor es que generalmente tenemos razón y generalmente estamos equivocados.
Y es por eso que tenemos ese "problemita" con las etiquetas.
Somos ESTO y queremos ser reconocidos como tales. Pero sabemos que muchas veces nos han defraudado, por lo que no queremos cerrar la puerta a ser también AQUELLO. Pero no queremos tampoco ser AQUELLO, porque nos gusta mas ESTO.
Hoy votamos a este candidato, lo refrendamos por segunda vez, gana por una mayoría abrumadora y un tiempo después parece que hubiera ganado por un fraude, porque nadie reconoce haberlo votado.
Y esto no es un post político. Solo pongo un ejemplo que conocemos todos.
Porque no es una actitud reservada a lo político. Así somos en todo.
Siempre algo es lo mejor del mundo para nosotros, hasta que un día pasa a ser una porquería y, si alguien nos recuerda nuestra posición anterior, negamos haberla tenido y acusamos al que nos lo dice de estar equivocado.
Mi celular, mi auto, mi todo es siempre lo mejor que existe. Hasta que un día lo cambio y en ese momento el reemplazo pasa a ser lo mejor de todo. Somos así.
Y así nos va.
Una vez un extranjero, me dijo el por qué era imposible hacer negocios con los argentinos. Porque nunca decimos que no.
Nos traen algo y lo ponemos en stand by. Como evaluandolo, cuando en el primer momento deberíamos haber dicho que no era un tema para nosotros. Como que siempre queremos dejar la puerta abierta, por si hay algo mejor.
Tiempo atrás, dos amigos mios eran socios en un restaurante. De golpe uno quiso salirse de la sociedad. Quiero vender mi parte, fue su argumento, vendamos el negocio. Su socio, le dijo que él quería seguir, que le compraba su parte. Mi otro amigo no quiso venderle. Cuando le pregunté el por qué no vendía, me miró como si yo fuera un marciano, y muy suelto de cuerpo me contestó : "No le vendo a él, porque si le llega a ir bien, me mato por boludo de haberme bajado del negocio".
¿Qué corno quería? ¿Ser socio o vender?
Es imposible clasificar a un argentino, porque aunque sea imposible, todos queremos repicar las campanas y caminar en la procesión al mismo tiempo.