(Con un guiño al amigo CristianFate que me dio la idea de la nota al crear este thread)
Wonder Woman es propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que yo creo debería gobernar el mundo.
¿Qué tienen en común un psicólogo, un feminista poliamórico de avanzada, un guionista de comics, un ferviente creyente en el poder curativo del BDSM y el inventor del polígrafo, popularmente conocido como "detector de mentiras"?
Bueno, todo, puesto que son el mismo hombre: William Moulton Marston.
En octubre de 1940 una revista familiar estodounidense (apropiadamente llamada "Family Circle") publicó una entrevista con un psicólogo que afirmaba, profundamente convencido, que los cómics o historietas, particularmente los de superhéroes, podían ser una gran herramienta educativa.
Esta declaración no fue tanto polémica como ignorada por la mayoría de la gente, que asumía que los cómics, esas revistitas de colores brillantes e historias fantasiosas, eran algo para que los chicos se entretuvieran, y nada más. ¿Qué otro potencial podían tener?
Afortunadamente, a una persona la nota no le pasó desapercibida: Max Gaines, el editor de las dos compañías de cómics que eventualmente se fusionarían para dar origen a DC y que publicaba, entre otros, a Superman y Batman. Gaines contactó a este psicólogo loco (pero que YA había inventado el polígrafo, y se había ganado el respeto de su profesión por ello) para que fuera su consultor educativo. Y el hombre aceptó.
Al poco tiempo, frente al la apabullante cantidad de superhéroes que resolvían sus problemas recurriendo a la fuerza bruta o la violencia, Marston decidió crear uno nuevo, pero que solucionara sus dilemas utilizando la fuerza del amor. Cuando le comentó la idea a su esposa, psicóloga también, a ella le pareció perfecto. "Pero", dicen que le dijo ella, "tenés que hacerla mujer".
Había nacido Wonder Woman, la Mujer Maravilla.
Ni siquiera las chicas querrán ser chicas mientras nuestro arquetipo femenino carezca de fuerza, fortaleza y poder. Y como no quieren ser chicas, no quieren ser tiernas, sumisas, y amantes de la paz como lo son todas las mujeres buenas. Las mejores cualidades de las mujeres son despreciadas a causa de su debilidad. El remedio obvio es crear un personaje femenino con toda la fuerza de Superman más el atractivo de una mujer buena y hermosa.
¿Quién era este tipo multifacético, y en qué creía? Para empezar a indagar en esto, sólo hace falta observar cómo vivía: estaba casado con Elizabeth Holloway Marston, también psicóloga y reconocida en el ambiente académico. Ambos cohabitaban con otra mujer, Olive Byrne, inicialmente estudiante del buen William que, comenzamos a ver, no tenía un pelo de tonto. Incidentalmente, fue la misma Olive la responsable de la entrevista que desembocaría en la creación de WW.
Marston tuvo dos hijos con cada una de ellas: Pete y Olive Ann con Elizabeth, Byrne y Donn con Olive. William y Elizabeth adoptaron legalmente a los hijos de Olive, y las mujeres continuaron viviendo juntas luego de la muerte por cáncer de Marston. Olive fue la primera en fallecer, a fines de la década del ´80. Elizabeth vivió hasta cumplir cien años y al poco tiempo murió, en 1993.
El trío tenía posturas impensadas para la época: feministas, poliamóricos... y practicantes del BDSM. Marston en particular estaba convencido de que la única forma de solucionar los problemas de la Humanidad era que las mujeres tomaran el poder y sometieran a los hombres. Eso terminaría con las guerras porque el militarismo no era parte constitutiva de la naturaleza femenina. El dato importante: ese sometimiento sólo podía ser consensuado, y llegar a través del amor. O sea: puro BDSM.
Dale (a los lectores) una mujer atractiva y más fuerte que ellos mismos a la que someterse, y se enorgullecerán de ser sus esclavos voluntarios.
Con esas ideas en la cabeza, y con un ojo puesto en que WW fuera una role-model para futuras generaciones de niñas que dominarían el mundo (literal y figuradamente), Marston (utilizando el seudónimo "Charles Moulton") creó a Diana, Princesa de Themyscira, una isla fuera del mundo habitada por amazonas al estilo griego.
Marston desarrolló la idea del personaje junto con su esposa Elizabeth (a la que él consideraba un modelo de mujer liberada y feminista), y le dio el cuerpo de su otro amor, Olive. El nombre original que le puso era un poco más obvio que "Wonder Woman": Suprema; pero a último momento el editor decidió cambiarlo por el que todos conocemos.
Para completar el perfil de su creación, Marston la rodeó de un universo muy cargado simbólicamente: Diana viene de una isla habitada sólo por mujeres (un matriarcado). Las mujeres de esa isla disfrutan de todo tipo de actividades físicas, particularmente aquellas que implican competencias de lucha estilo grecorromana.

Además de su superfuerza y su capacidad de volar, Wonder Woman tiene otras dos armas: su Lazo de la Verdad (que combina dos aspectos de la vida de Marston, el bondage y el polígrafo) y sus brazaletes, que utiliza para repeler balas y ataques similares (basados en unos brazaletes egipcios que Olive adoraba usar). Como para redondear su simbolismo no-tan-difícil-de-ver, durante mucho tiempo Diana tuvo una sola debilidad: si dejaba que un hombre atara sus manos voluntariamente, perdía sus poderes.
Más claro, echale agua, diría mi abuela. O dale un azote.
En las relaciones humanas, sólo cuando que otros te controlen sea más placentero que la desatada reafirmación del ego podremos soñar con una sociedad humana estable y pacífica.
Marston escribió los guiones de Wonder Woman desde su primera aparición, en All Star Comics #8 (diciembre de 1941) hasta que murió, en mayo del ´47. En estas primeras épocas Diana se encontraba invariablemente, en cada aventura, con un momento en donde era atada por algún enemigo. Dicen las malas lenguas que el autor tenía una amplia colección de libros de BDSM y que buscaba inspiración en ellos para que en cada ocasión el bondage fuera diferente pero correcto.
Cada aventura, además de internarse por recovecos delirantes gracias a la fértil imaginación de su autor (como un mundo de tamaño microscópico en donde los protones son mujeres y los neutrones robots), intentaba transmitir un claro mensaje, si que a veces contradictorio: la fuerza real proviene de rendirse; la servidumbre basada en el amor es algo no sólo digno si no vital para la supervivencia de la especie humana.
Entregarse a otros, ser controlado por ellos, someterse a otra persona, no puede nunca ser deseable si no contiene un fuerte elemento erótico.
El personaje fue un éxito inmediato, y su popularidad demostró que quizá Marston no estaba tan equivocado con respecto a que existía un público para Wonder Woman: salvo un breve interregno de cuatro meses, nunca ha dejado de ser editada hasta el día de hoy, en el que aparece bimestralmente. Este dato no es menor: pocos superhéroes han tenido tanta continuidad en sus aventuras.

Por supuesto, con la muerte de Marston el tenor de los guiones cambió, y con la llegada de los felices ´50 en los Estados Unidos, el rol más "revolucionario" de Diana Prince fue pasando cada vez más a un segundo plano, hasta convertirse básicamente en una versión femenina de Superman sin ese plus kinky-ideológico que le ponía su creador.
Esto no ha impedido que generación tras generación de chicas y chicos descubriera horizontes nuevos, particularmente después del exitoso programa de televisión protagonizado por Linda Carter y su ajustado (pero a la vez, brevísimo) traje.
El comic, por su parte y también a partir de los '70, recuperó si no las historias, por lo menos la imagenería BDSM tan característica del personaje.
Y aunque la Wonder Woman de hoy se haya alejado de la idea inicial con la que fue concebida, su influencia en el mundo de la cultura pop ha sido enorme y persistente. Algo de lo que sin duda William, Elizabeth y Olive estarían contentos.

La única esperanza para la paz es enseñarle a gente llena de vitalidad y fuerza desatada el disfrute de estar atado, el disfrute de la sumisión a una autoridad amable, una autoridad sabia, y no solamente a tolerar esa sumisión. Las guerras se terminarán sólo cuando los humanos disfruten el estar atados (por supuesto, a superiores que los amen). Las mujeres excitan justamente por esta razón -y es el secreto del atractivo femenino-, las mujeres disfrutan de estar atadas... porque esta una verdad universal, un sentimiento fundamental e inconsciente de los humanos normales".
Fuentes:
http://wonderwomanstudies.blogspot.com
http://hoodedutilitarian.blogspot.com/2009/04/bound-to-blog-wonder-woman-1.html
http://www.discprofile.com/williammoultonmarston.htm
http://www.wonderwoman-online.com/articles/fc-marston.html
http://www.kasidie.com/static/magazine/2008/10/wonder-woman.html
http://slog.thestranger.com/slog/archives/2009/01/16/re_the_creator_of_wonder_woma
http://gfestblog.blogspot.com/2010/05/wonder-womans-secret-bondage-past.html
http://superdickery.com/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=34&Itemid=51


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En esta imagen puede verse la tapa del libro "Identidad Secreta" de Craig Joe, donde el autor revela que Joe Shuster, cocreador de Superman, también tenía una identidad secreta ligada al BDSM, siendo creador de dibujos sadomasoquistas y probablemente practicante él mismo.




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