Si el sumiso es el que manda, el Amo entonces es el que obedece. Entonces el sumiso es el Amo y el Amo es sumiso. Entonces el sumiso encuentra placer en mandar haciendo que obedece y el Amo encuentra placer en obedecer haciendo que manda. Creo que esta forma paradójica de ver la relación D/s tiene "algo" de cierto y es incluso muy divertida, pero que también en cierto punto llega a volverse una simplificación que lleva a perder de vista otros aspectos sustanciales de la relación real entre Amo y sumiso.
En la célebre "Dialéctica del amo y el esclavo" de Hegel (también traducida como "Lordship and bondage"), que en realidad es una parte de su Fenomenología del Espíritu (acá se puede leer en español a partir de la página 70, bajo el título "A. Independencia y sujeción de la autoconciencia: señoría y servidumbre"), se muestra lo compleja, asimétrica y paradójica que es la relación entre el Amo y el esclavo.
Pienso que esta idea de que todo Amo es también sumiso y todo sumiso Amo, confluye con la idea central del BDSM, como una relación entre personas iguales, bajo la regla SSC (sano, seguro y consensuado).
Desde mi experiencia personal, como esclavo, creo que existe un camino -al menos así fue y sigue siendo en mi caso- de postergación del placer propio a partir de la obediencia. No se trata de algo simple y tiene mucho de aprendizaje y adiestramiento. Es decir, al menos desde mi experiencia personal, una parte importante del D/s es adiestrar al sumiso o sumisa para ser sumiso o sumisa, es decir para que postergue su propio placer y actúe en función del placer de su Amo o Ama. La postergación o incluso anulación del propio placer, abre a su vez camino a sensaciones y emociones de gran intensidad que el simple topping desde la sumisión no puede alcanzar.
Otro aspecto de la relación D/s que creo que también se relaciona con este hilo, y siempre según mi experiencia, es que, sin la imposición del Amo o Ama, dificilmente me parece que un sumiso llegaría a sus propios límites.


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