Primero, no estamos hablando de que "involucre un aprendizaje," sino de que "el juego se realice para aprender".
maite{}
Me parece que la diferencia semántica que hacés se basa en suponer que el propósito implícito en "para aprender" es de quien juega, que se opone a lo que digo. Por lo tanto, si "involucra un aprendizaje" y el aprendizaje se produce, es válido decir que la actividad sirve "para aprender".
No coincido con que el aprendizaje sea necesario para la diversión.
Depende de qué es lo que consideres aprendible y que no (sospecto que esto se une a la discusión sobre comportamientos "instintivos" vs. "aprendidos"). Pero la novedad o el planteo de desafíos inéditos (que son novedades) sí hacen a la diversión, y se adquiere experiencia de y acerca de lo novedoso. Adquirir cualquier tipo de experiencia es aprender. Por lo tanto, ciertamente en un plano consciente no se verifica esta "necesidad", pero en definitiva aprender es consecuencia del juego (lo que no implica que se aprenda de experiencias de "no juego").
Sí ayuda que el juego nos haga hacer cosas poco habituales, como una forma de romper esquemas o incluso la rutina, pero yo hoy igual puedo jugar al ta-te-ti y divertirme, sin importar que ya haya entendido cómo funciona.
¿En serio te divierte el ta-te-ti? Si me decís que te divierte jugarlo con tu hija o con tus sobrinitos, compro, pero lo que disfrutás es de otra cosa y no del ta-te-ti. Pero si querés que te crea que disfrutas jugando al ta-te-ti por el juego mismo.... mmmmmmm, no jodamos.
Al igual que armar un rompecabezas: uno no está "aprendiendo" una habilidad, en todo caso la está ejercitando.
Creo que por acá cantaba Garay. Para mi el concepto de ejercitarse intelectualmente, o mejor dicho, "cerebralmente" (porque va más allá del intelecto) entra dentro del concepto de aprendizaje. Te diría, groseramente, que cuando un fenómeno provoca un cambio de la conducta futura, con respecto a la conducta que se tendría de no haber existido tal fenómeno, entonces se produjo un aprendizaje. No se trata de un acto voluntario, ni consciente. Tu cerebro recibe estímulos, los procesa, almacena, y el día de mañana tu comportamiento difiere del que hubieras tenido de no haber recibido estos estímulos, por lo tanto "aprendiste algo", aunque no sepamos ni podamos describir qué es lo que aprendiste. Ejercitar es la consecuencia de recibir estímulos repetidos de determinado tipo que enfatizan o fortalecen algunos de estos procesos para favorecer determinados comportamientos futuros por encima de otros, es decir, un aprendizaje reiterado.
Cuando armás un rompecabezas, ejercitas la memoria y la detección de patrones visuales, cada piecita te hace aprender algo nuevo. Cuando jugás al ajedrez (o si me dejás elegir, prefiero el go por lejos), la magnitud del espacio de estados (combinatoria de posicines posibles) es tal que, pese a ser determinístico cada partido, cada situación, produce un aprendizaje. Cuando jugás al ta-te-ti, el aprendizaje se produce hasta que caés en la cuenta de que el juego es determinístico pero con un espacio de estados trivial y terminás de aprender lo que caracteriza a este determinismo, sabés cómo ganar si jugás primero, y en caso contrario, te bastan tres jugadas del oponente para saber que vas a perder.
Y poner "utilizar habilidades" en la definición de juego es como decir "hay que respirar mientras se juega", no es requisito para el juego, es un factor independiente que uno va a hacer de todos modos, inclusive mientras juega.
No, no es "utilizar habilidades" sino "desarrollar habilidades", lo primero no implica ningún aprendizaje, lo segundo sí (y me dirás que a vos te divierte jugar al ta-te-ti pese a que sepas cómo ganar siempre, entonces lo que estarías aprendiendo es otra cosa, por ejemplo, si vale la pena la satisfacción de ganar por ganar). Así que no es un "factor independiente", sobre todo cuando el aspecto de la diversión se relaciona frecuentemente con el nivel de dificultad que te impone el juego.
Vos decís que, como está presente siempre, entonces es algo casual. Esta omnipresencia no prueba ni refuta una relación casual (tu afirmación) ni una causal (mi afirmación), y esto es lo que te permite trazar la analogía arbitraria con la respiración como relación casual. Pero la relación que estoy formulando no es arbitraria, forma parte de un modelo explicativo de cómo se producen cambios de comportamiento que, además, es sintónico con el entendimiento actual de los procesos de aprendizaje, y entonces la relación no es "desacoplable" gratuitamente. Yo no puedo probarte que la relación entre juego y aprendizaje es causal, no me da el cuero, el bagaje de conocimientos formales, ni el tiempo para hacerlo, y es posible que ni siquiera sea algo que pueda probarse, pero se verifica en tantos casos, y resulta tan útil para explicar el cambio de comportamiento, que no estoy dispuesto a descartarla, y menos porque "no pueda probarlo" cuando tampoco vos podes probarme que la relación es casual.
¿A vos no te cierra esta relación? No hay ningún problema. Pero si la discusión del hilo debe seguir el camino de lo que te cierra o no a vos personalmente, no contés conmigo para que me ponga a especular basándome en premisas contrarias a mi entendimiento. Avancemos, planteá tu definición y tu punto de vista para arribar a alguna conclusión sobre la pregunta inicial.