CristianFate
Reg.: 22 jul '07
Mensajes: 1786
Ubicación: Argentina
Sexo: Hombre
Edad: 49
Rol: Dominante
Collar: {CrF}
Tiene sumisos/as

enviado el martes 31 de agosto de 2010 a las 00:09:06
Si hablamos de matar mis palabras matan.
"Matador "(Los Fabulosos Cadillacs)
sé que no digo nada especial cuando digo que, como todo en el bdsm, la humillación verbal debe ser sana (cuerda), segura y consensual. Sin embargo, atendiendo al curso que ha tomado el hilo, pareciera que, a diferencia de los castigos físicos o el bondage, la humillación verbal es una acción que no tiene posibilidades de dañar seriamente al sumiso o a la sumisa. En ese sentido me inclino más por prestarle atención a lo que dicen forced_bi, smalltalker y ATENEA. Las palabras, así como las circunstancias y el tono con que se dicen, son muy poderosas y constituyen un medio de disciplinamiento y sumisión muy eficaz, cuando -como todo método-, son utilizadas con "maestría". Y cómo los demás medios de disciplinamiento del bdsm, dependen mucho de las características del sumiso o la sumisa.
mi AMO, por ejemplo, no tiende a recurrir mucho a la humillación verbal cuando estoy físicamente a SU servicio, pero sí cuando nos comunicamos por escrito. Sin embargo, cuando estoy con ÉL, utiliza bastante la palabra "perro" para referirse a mí. Ni siquiera es un insulto, pero tiene un efecto poderoso sobre mí, que se vincula a la humillación, aunque no sé bien cómo funciona en mí esa humillación. Por otra parte, por escrito, suele usar términos más duros, muchas veces insultos escritos en mayúsculas -cuando no cumplo con sus indicaciones-. Estas palabras escritas así, también tienen un efecto real humillante y sometedor, en mí.
Pero son siempre palabras de humillación utilizadas muy cuidadosamente, para obtener mi sometimiento y no para dañarme psicológicamente en serio. Por ejemplo, mi AMO podría perfectamente recurrir a elementos de mi vida personal que conoce bien, por ejemplo mis hijos o mi profesión, para humillarme verbalmente. Pero eso sí me dañaría psicológicamente y ÉL lo sabe. Y nunca lo haría. Incluso lo hemos conversado explícitamente.