
enviado el viernes 02 de marzo de 2012 a las 00:24:05
Sin embargo, y sin ser sumiso, coincido con pancholindo en lo de humillación constructiva/destructiva.
Se habla mucho de la preparación previa que tiene que tener el Amo/a. Se le da mucha importancia a la seguridad, hasta el punto de dar consejos tan básicos (pero NECESARIOS) como no beber alcohol ni consumir drogas antes ni durante una sesión de BDSM ¿Por qué? POR SEGURIDAD.
Hasta ahí esta bien, pero busacndo (y en serio que busque...) no encuentro NADA sobre la seguridad PSICOLÓGICA??? El daño que puede causar un azote todos lo conocemos, incluso si algo sale mal y al Ama/o se le va la mano, sabemos que se puede solucionar, y a tener mas cuidado la próxima vez... ¿Pero qué parámetos usamos para medir el daño psicológico?
Una cosa es la humillación consensuada, pero es verdad que, como en todos los demás hámbitos de la vida, en el mundo del BDSM también hay gente que es peligrosa. Hoy leí otro post escrito por un Amo, los que respondieron fueron todos Amas o Amos, ningún sumiso/a. Y sinceramente NO ME GUSTO lo que leí. No me gustó porque de esto estaban hablando, de hasta que punto pueden humillar o no al sumiso/a, y la conclusión era que no había punto, porque ellos eran los amos???
Si le damos tanta importancia a la seguridad física por qué no darsela a la psicológica??? El daño psicológico es mucho mas nocivo que 100 azotes, pero no se de ningún Ama/o que tome los mismos recaudos a la hora de humillar que de dar un azote, siendo que (y esto no es invento mio, hay estudios al respecto) una buena "estocada" psicológica puede terminar en tragedia, mientras que los castigos físicos siempre pueden ser controlados.
El mayor peligro del daño psicológico es que sus efectos no son inmediatos, pueden pasar años hasta que aparecen los primeros síntomas (a diferencia del castigo físico) y sus consecuencias son IMPREDECIBLES. Creo que un buen Amo/a debería tener esto muy en cuenta.
Pero por más que busqué no encontre NADA. Me da la sensación de que el BDSM está descuidando el aspecto MAS VULNERABLE de la naturaleza humana, se puede ser muy duro y tolerar mucho castigo físico, ¿Pero alguien sabe hasta qué punto el castigo psicológico es bueno o ya pasa a ser malo? Somos mente y cuerpo, los sumisos/as deberían saber hasta dónde pueden llegar en la humillación también, y sus Amas/os, AL CONTRARIO DE LO QUE LEI EN EL OTRO POST, también deberían saberlo y RESPETARLO...
El BDSM es consensuado. Ambas partes ponen las condiciones en que se va a realizar, Y sin embargo en el otro post se hablaba de que no importaba la opinión del sumiso. Incluso alguien preguntó si a alguno REALMENTE le importaba lo que sintieran o pensaran??? ¿Se olvidan algunos Amas/os de que estamos hablando de vidas humanas? Esto no se trata de quien lastma mas que quién, o quién es capáz de humillar mas... Se trata de disfrutar un buen momento cada uno desde su rol, no una competencia entre amos a ver quién es el mejor...
Cuando ingresé al mundo del BDSM lo hice creyendo que aquí iba a encontrar gente mas abierta y con mas "cabeza". Me desilusiona saber que aquí, como "allá afuera", hay gente que no le importa nada lo que le pase a los demas, son solo ellos buscando SU placer y usando a los demas sin importar las consecuencias...
Creo que hablé de más y ahora voy a tener a muchos Amas/os y sumisas/os en mi contra, pero no me importa, conozco lo suficiente de psicología como para saber que un error a este nivel puede terminar en depresiones severas y llevar al suicidio, algo completamente ajeno a una forma de expresión de la sexualidad. Y si se pretende hacer del BDSM una forma extrema pero SEGURA de expresión sexual, que lo sea EN TODOS LOS ASPECTOS, no solo en los que les conviene a unos... O quizás no sea por conveniencia sino por simple desconocimiento.
De todos modos creo que me gane la expulsión del "club"... Espero que alguien de los que lea esto comprenda a lo que me estoy refiriendo, SEGURIDAD EN TODOS LOS ASPECTOS. Disfrutar cada uno en su rol sin destruir una vida en el intento, ni la vida propia ni la ajena.