Entré "invitado a participar" desde otro hilo (NEWBIES: Bienvenidos) que hace a lo que cada quién entiende por BDSM.
No sé que entendés vos por "muy extremo", aunque de lo que decís surge que la opinión sobre "muy extremo" es compartida por ellos. Tampoco pretendo hablar o definir el "sadomasoquismo". Sólo entrelazar temas como propusieron, pero sin que sea un "off topic": creo que puede aportar algo al problema que planteas.
Dicen (y por mi parte, estoy convencido de ello) que en una relación D/s hay dos niveles, uno "real" y otro "de la práctica". En el "de la práctica" es en el que se verifican los roles de las partes que establecen la autoridad del Am@ y la obediencia del sumis@, pero este se supedita al nivel de la relación "real" de ambas personas como pares.
El sumis@ demarca límites, tanto para estipular hasta donde puede llegar el Am@, como lo mínimo que espera del Am@ para satisfacer sus deseos, y luego el Am@, en el nivel de la práctica, tiene que "navegar" dentro de ambos límites de mínima y de máxima. Si comete el error de pasar los límites de máxima, pierde al sumis@ por abusar REALMENTE, y si no alcanza los límites de mínima, pierde el interés del sumis@ ya que no le resulta suficiente lo que le propone el Am@ para satisfacer sus deseos.
Por supuesto el Am@ también tiene sus límites de mínima y de máxima, pero en una relación BDSM sufre menos consecuencias físicas y emocionales que el sumis@ durante la práctica, "tiene menos que perder", porque el valor de sus límites de mínima y de máxima hacen a su propio deseo y a la imagen que tiene y desea tener de si mismo: incluso el límite de máxima está dado por evitar una práctica en la que pasaría a verse a sí mismo como un abusador real, sin que esto implique un riesgo físico para su persona (aunque sí emocional, porque en definitiva todo tipo de relación requiere de algún nivel de identificación y empatía con el otro), y con esto, su límite de máxima son cualitativamente similares a los límites de mínima del sumis@, y no a los límites de máxima del sumis@ que también preservan su integridad física.
Como corolario, el control sobre la existencia misma de la relación BDSM, sobre la posibilidad real de alcanzar siquiera el nivel de la práctica, la tiene el sumis@ por encima de las preferencias del Am@ a este respecto.
Lo que vos planeas entonces es que tus límites de mínima superarían a los límites de máxima de los Am@ con quienes hablastes (o conocidos por quienes hablaste), y te estás sintiendo frustrado porque suponés que no vas a encontrar a alguien dispuesto a satisfacer tus deseos y/o necesidades.
Quizá cabría plantear otro tema. Porque si en efecto no hallases en la comunidad a NADIE dispuesto a satisfacer tus deseos, entonces tus límites de mínima ya no sólo superan a los de máxima de un Am@ en particular, quizá tambien a los estándares de máxima de las comunidades BDSM, incluyendo a Mazmorra.
A modo de ejemplo, si un sumis@ plantea que busca a alquien que lo asesine, o que le ampute un miembro, estaría superando los límites de máxima de la comunidad (e incluso, exponiendo a un tercero a la posibilidad de cometer un delito grave). Y quizá, en un escenario así, convenga plantear cual es el límite entre lo sano y lo patológico, porque seguramente mucha gente comparte las fantasías que vos tenés, y con el mismo grado de extremismo, pero no todas las fantasías están destinadas a ser llevadas a la realidad, y aún las que pueden ser llevadas a la realidad llevan a un resultado que siempre difiere de lo fantaseado, porque la realidad (en particular, las otras personas involucradas) tiene la pésima costumbre de no ajustarse al libreto mental que tenemos para desarrollar nuestras fantasías.
Entonces, cuando hablo de diferenciar lo sano de lo patológico, no es por el contenido de la fantasía, ya que permitirse fantasear -y compartir con otro las fantasias- con CUALQUIER COSA es sano, y es saludable porque brinda una vía de escape y una válvula de presión para la angustia, pero creo que lo patológico es no poder establecer un límite sobre cuales de estas fantasías PUEDEN ser llevadas a la realidad y CUALES NO DEBEN ser puestas en práctica, por las consecuencias que acarrearían.
Y fijate que, en definitiva, relacionarse con alguien del foro para una práctica BDSM no es más que ponerse de acuerdo con otro en un conjunto de fantasías compartidas a llevar al terreno de la realidad, pero como establecen los estándares (aquello que medianamente es compartido por la comunidad) en forma Cuerda, Segura y Consensuada (el SSC, donde "Sane" no es "sano" sino "cuerdo"), Además, que en este caso, hay riesgos REALES para el Am@, más allá de si estaría o no cometiendo algún delito para satisfacer tus deseos, porque como dije antes, el sumis@ (o sea, VOS) tiene el control de la relación BDSM: puede fantasear lo mismo que vos pero encotrar que sus deseos superan a sus propios límites de máxima prévios por contar con la OPORTUNIDAD de llevar a cabo algo que por motus propio no se le hubiera ocurrido llevar a la práctica.
Yo te invito a que explicites mejor, en el foro, cuales son tus fantasías. Quizá no son tan extremas como suponés y sólo tuviste mala suerte para encontrar interlocutores, en cuyo caso vas a tener oportunidad de superar tu frustración. O quizá sí lo sean, y podamos ayudarte a dilucidar cual es el límite, por qué no lo percibís, o si necesitás otro tipo de ayuda, ya profesional.
PD: OFF TOPIC
Me llama la atención que sólo LIKANUS haya posteado en este hilo, trancurrido un día entero desde el post original (un domingo, que cabe suponer que es un día que la gente tiene tiempo para participar en el foro).
A cuento de mi respuesta al post, me pregunto si el tema de "lo extremo" no resulta un taboo en el BDSM. En otro post se armó una discusión sobre si es válido o nó postear casos de asesinos seriales por la falta de relación con el BDSM, en donde mi postura es que SI la tiene precísamente por lo que NO se desea, porque hay que poder mirar (y mirarnos) a nosotros mismos y a aquello que nos hace suponer que no vamos a pasarnos para el patio para CUESTIONARLO y EVALUARLO... un tipo de instrospección que creo que uno evita realizar por temor a lo desconocido y a lo que se pueda encontrar.
Se me antoja entonces que ese mismo temor pudo haber inhibido la participación de algunos de los que ya han leído el hilo... ¿Cómo contestar a este tipo de preguntas, capaces de formularnos nuevas preguntas sobre nuestra própia salud mental?
A mi me parece importante no esquivar el bulto. En definitiva, no se trata sólo del otro, sino de toda la comunidad. Estos temas hay que tocarlos, por poco que nos gusten. Creo que es tan importante desalentar a aquellos que puedan provocarse y/o provocar en otros daños que exceden a los aceptables por la comunidad, como lo es el alentar la parcicipación de los demás, preservándola dentro del SSC.
Así que, habiendo opinado yo que soy sapo de otro pozo, espero ver la participación y consejo de los sapos de este pozo.