¡¡¡Qué buen programa!!! Felicitaciones PussyKat y gracias de algún modo. Con tu aplomo, la dulzura de tu voz y tu sinceridad creo que transmitiste una imagen muy positiva del BDSM. Me parece que hay algo de histórico en tu aparición televisiva, al menos para la sociedad rioplatense. Muy emocionante ver tus dibujos en tele.
Para mí el programa fue muy bueno, con un intento muy serio por parte de la producción y de la conducción de entender, respetar y aceptar. Habla de un altísimo nivel de maduración en Uruguay. Sacando al viejo, claro. Pero creo que el viejo cumple en el programa el rol estereotipado del estructurado, del mentalmente cerrado. Me parece que busca darle un poco de color y polémica, y hasta humor al programa.
Lo primero que me surge después de haber visto el programa (la primera mitad) es que el tema del "sadomasoquismo" es muy dificil de entender para los no iniciados. La tentación de pensar en "perversión" es inmediata. Porque hay mucha mezcla. Enseguida se confunde al sádico que caga a trompadas a su esposa o la tortura psicológicamente, con la práctica BDSM. Esto salió varias veces en el curso del programa. A los no inciados les cuesta mucho "digerir" (fue el término que usó la conductora), sobre todo los términos que usamos y las prácticas que practicamos: poder, dominación, sumiso, Ama, dueño, humillación, vestuario. Los toman de manera "ultraliteral", sin capacidad para comprender como funcionan en un marco de consenso y disfrute. Y algo de lógico hay en eso, porque es muy dificil comprender una práctica de la que no se tiene ninguna experiencia. Si nunca comiste tomate, no te va a ser facil saber qué gusto tiene. ¿Qué gusto tiene la sal?
Saco una conclusión incial de esto. Me parece que hay un nivel inicial de "comprensión" para una persona sin experiencia BDSM, en el que es necesario que le digamos enfáticamente que es un juego, que no es de verdad. Yo sé que el tema es mucho más complejo, pero el no iniciado necesita entender desde el principio que hay una diferencia absimal entre un sádico que tortura realmente a su esposa o a sus hijos en situaciones de violencia familiar, y el BDSM. Y si uno a un no inciado le dice que es un juego, ese mensaje llega desde el inicio. Después habrá tiempo para explicar que es un juego tan complejo que llega a no ser un juego. Pero es necesario que el no inciado no vea al practicante de BDSM como un torturador de la dictadura.
Pese a toda esta "incomprensión" me da la sensación que más de uno o una de las personas "vainillas" que andaban en el programa, mostraban como mínimo curiosidad. Y como dice mi queridísima Turquis, la curiosidad mató al gato, pero no a la gata. Detrás de la curiosidad suele estar el deseo. Incluso en un momento del programa, la conductora le pregunta a la locutora en off, si prefería ser dominante o sumisa, y sin dudarlo respondió: "Dominante!!!".
Anoté algunas cosas que dijo PussyKat:
- Los dos decidieron vivirlo así.
- No hay nadie que obligue a nadie, en esto.
- El que domina toma las decisiones y es el que va a ser totalmente complacido por el otro.
- El otro siente su placer y lo disfruta desde complacer al que lo está dominando.
- Es su dueña o su dueño y lo siente como algo superior para él poder sentir placer también.
En el piso estaba presenta Ana Grynbaum, autora del libro "La cultura masoquista", que supongo que PussyKat conocerá, porque debe haber sido una de las principales fuentes de ese libro. ¿Me equivoco PussyKat? Grynbaum es una escritora uruguaya (de 40 años) que escribió hace poco una novela llamada "Bitácora de una persecuación amorosa", que muestra quizás una interioridad que la pudo haber llevado al BDSM.
Grynbaum demuestra una gran comprensión del BDSM, como una práctica perfectamente aceptable. En el programa dice que las personas que practican BDSM "le llaman jugar", pero que "más que juego es una representación", en donde cada uno "juega consigo mismo" y busca comprobar "hasta que punto puede sostener la representación". Muy interesante.
Grynbaum también contó en el programa que la Asociación Americana de Psiquiatría está revisando el DSM IV (la lista de enfermedades, que incluye las enfermedades mentales) y que esta AAP ya anticipó que va a revisar todo lo que tiene que ver con la definición de parafilias, que es como ahora se define al BDSM. Contó que la AAP ya dijo que en esa reforma del DSM IV, lo que se va a decir es que para diagnosticar la existencia de una enfermedad mental en un caso donde hay sadomasoquismo, el especialista va a tener que tener en cuenta la "cultura" de esa persona, en el sentido de si hay una "cultura BDSM", con creencias y los valores por los que se guian esas personas. Define al BDSM como heredero de los movimientos por la diversidad sexual. La conductora aclaró también que en el DSM IV hasta hace poco ahí también estaba la homosexualidad. Y me gustó mucho cuando puso énfasis en decir lo siguiente:
Es fundamental decir que ellos no lo consideran violencia, porque no están delinquiendo, no están abusando de menores... Porque están haciendo uso de sus derechos como personas sin invalidar los derechos de otros. Ese es el límite.
Durante el programa, varias veces se mezcló hablar del sadismo, y del sádico, fuera del BDSM. Es cierto que varias veces también se aclaró que eran cosas distintas. Por ejemplo, la psicóloga hizo la diferencia entre una relación adulta y consensuada, que es totalmente diferente de una relación violenta. Pero también mencionó que en las relaciones violentas, a veces parece haber un consenso que no lo es, y que resulta muy confuso. Este es un gran tema: si una relación BDSM puede "esconder" una relación abusiva y violenta. Pero se encargó de resaltar que no había que confundir "una relación sadomasoquista con fines de placer sexual con límites determinados, con una persona sádica en su vida". Y que si no se distingue metemos a todos en una misma bolsa.
También hubo un tipo de anteojos del movimiento gay que dijo lo mismo: "debemos diferenciar relaciones consensuadas de no consensuadas, es un punto clave". Y cuestionó el uso de la palabra "perversión". También distinguió el BDSM del sadismo y el masoquismo "real" en las relaciones humanas. Para él el sadismo real se puede identificar con la frase "no me importás". Me parece muy piola. Si al Dom no le importa el(la) sumi, entonces no hay BDSM. Muy bueno!!
Igual el debate no pudo evitar mezclar "sadismo" real, jodido, destructivo, patológico, no BDSM, no SSC, con BDSM. Del debate surgió, sobre todo a partir de los que dijo la psicóloga, los posibles vínculos que podría haber entre el sadismo y el masoquismo reales, las patologías, a partir de abusos o daños sufridos por las personas, en las que el sádico busca desquitarse, y una eventual "sublimación" o "ritualización" no patológica y placentera a través del BDSM. ESto también me resultó interesante, porque entra en otro campo, que en este foro se habla a veces. Que es el de los eventuales dolores (abusos, experiencias traumáticas, etc.) que nos preceden y que son los que nos llevaron al BDSM. ¿El BDSM sería una terapia? ¿El BDSM sería una práctica sana que permite que evitemos prácticas patológicas? ¿El BDSM es una manera de transformar en placer constructivo, ciertas tendencias destructivas internas que tenemos? ¿El BDSM es una manera de sacar afuera sanamente cosas dolorosas? ¿El BDSM es una manera de transformar el dolor real, el sufrimiento, en placer real, en disfrute?
Como una de las conclusiones finales me parece me parece que en el programa faltó hablar del nivel de placer que genera el BDSM. Creo que todos coincidimos que el BDSM genera un placer tan alto, intenso y extenso, que resulta incomparable con el sexo puramente vainilla. El placer, la tensión placentera del BDSM dura horas, días... A veces ininterrumpidamente. Creo que eso no se ve desde afuera.
Y otra cosa que me parece que faltó es algo sobre lo que me gusta insistir: la risa en el BDSM. Lo que distingue al BDSM de cualquier relación violenta o abusiva es esa sonrisa inconfundible que uno ve en quienes practican BDSM. Quien está en una relación de abuso no sonríe.
Finalmente me quedó haciendo ruido una idea que tiraron al principio y que PussyKat también avaló: que la relación BDSM es "asimétrica" y más adelante el dirigente gay dijo también "no equitativa". yo no lo creo. creo que en el BDSM ambos dan y reciben igualmente, equitativamente. Y además lo que tanto el(la) Dom y el(la sumi dan es enorme. No hay uno que da y otro que recibe. Lo asimétrico es la práctica, como decir que uno penetra y otro es penetrado, pero eso no tiene que ver con una asimetría en la relación, en el sentido que uno reciba más que el otro. En el BDSM los dos obtienen igualmente lo que quieren y desean obtener. En eso no hay asimetría.