
enviado el miércoles 10 de noviembre de 2010 a las 17:34:35
Habia escrito un monton de cosas, como es mi costumbre. pero se me vido a la cabeza un poema de Walt Withman, que no es mas que la base del saber filosofico.
Quédate hoy conmigo,
Vive conmigo un día y una noche
Y te mostraré el origen de todos los poemas.
Tendrás entonces todo cuanto hay de grande en la Tierra y en el Sol
(existen además millones de soles más allá)
y nada tomarás ya nunca de segunda ni tercera mano,
ni mirarás más por los ojos de los muertos,
ni te nutrirás con el espectro de los libros.
Tampoco contemplarás el mundo con mis ojos
Ni tomarás las cosas de mis manos.
Aprenderás a escuchar en todas direcciones
Y dejarás que la esencia del Universo se filtre por tu ser.
Walt Whitman
Camino 1 (que nos lleva a la muerte):
Vivir de modo inconsistente; disperso y abarcando todo lo que llega a nuestro lado; sin una coherencia interna entre nuestro modo de sentir, pensar y actuar; dejar que las circunstancias y los otros (familia, gobiernos, jefes, etc.) decidan por nosotros; no tener planes claros de sentimiento unificado entre los distintos aspectos de nuestra vida; no reconocer la diferencia entre "amor" y otros sentimientos con imagen análoga; actuar bajo una premisa un rol de nuestra vida, y bajo la opuesta en otro.que el "deber ser" ocupe el lugar de la respuesta a la pregunta por nuestro "deseo". Lo que vulgarmente se puede denominar vainilla, burgues etc..
Camino 2 (que nos lleva a la muerte):
"...La posibilidad de dejarse sorprender, implica estar abiertos a la novedad, a eso no pensado que la vida nos presenta y por algo resuena en nuestro interior y nos convoca.
Las personas no somos más que el potencial que guardamos, nuestra condición de posibilidad de ser, explorar y explotar en la mayor medida posible ese potencial, es el único objetivo de la vida humana desde el nacimiento hasta el instante previo a la muerte.
Proyectar, proyectarnos, es la esencia de la vida humana.
Qué es "un proyecto", qué toma esa categoría para cada cual, depende de múltiples factores, pero sobre todo de la profundidad que queramos darle a nuestra reflexión y del grado de coraje que le pongamos a la vida.
El Proyecto no es uno y para siempre... la adolescencia es la edad "de oro" para los proyectos; sin embargo el carácter propio de cambio profundo de esa edad, hace que nuestros proyectos de juventud no sean siempre los que luego prosiguen a lo largo de la vida. Reproyectar en cada etapa, a partir del análisis que de cada momento de nuestra historia hagamos... de eso se trata.
La elección de una profesión, la decisión acerca del deseo de tener hijos o no, un concepto acabado de qué es el amor para cada uno y en cada época de la vida, un ideal al que aportar con nuestro trabajo y pensamiento, van configurando un proyecto de vida.
Saber hacia dónde vamos y porqué, es la posibilidad de transitar una vida lo más cercana a la felicidad, más allá de las vicisitudes que ella nos presente.
Integrar nuestro proyecto de vida es un elemento fundamental... La pareja, la decisión de tenerlos y el modo de criar los hijos, la realización profesional... si van para diferentes lados, son una fuente de sufrimiento.
Quién soy,
Hacia dónde voy, y
Quiénes me acompañan...
las tres preguntas fundamentales del ser humano.
Nunca es tarde para parar y ensayar respuestas.
La felicidad -un grado aceptable de satisfacción con sí mismo- es un trabajo siempre posible.
La respuesta a la pregunta por la felicidad, está en no resignarse a vivir sin ella."
Maria Adela Mondelli
Elegir no es elegir, entre estos dos, no es elegir BDSM, o un rol. Porque hasta eso ya es algo establecido, marcado. Es optar por vivir en el miedo, o actuar sabiendo que nos puede salir muy bien o muy mal.