Con el último de post de Ciro, adhiriendo a la postura de SirWilliams, me parece que la postura "pro D/s" se hace más sólida (aunque no termine de convencerme). Recuerdo que Ciro sostuvo inicialmente que "la Dominación y sumisión es lo único que EXISTE en el BDSM" (destacado mío). En cambio SirWilliams no dice que lo único que existe es el D/s (el poder), sino que ese es el factor que interrelaciona todas las disciplinas del BDSM:
lo único que interrrelaciona y hace posibles cada una y todas las disciplinas del acrónimo: Esclavitud+Disciplina/Dominación+sumisión/Sadismo+Masoquismo es el poder.
SirWilliams
La postura de SirWilliams es más sólida que el planteo original de Ciro, aunque en descargo de este último hay que decir que él mismo aclaró desde un inicio que era un tema para debatir más en extenso. En síntesis, SW sostiene que en todas las disciplinas BDSM hay algo de poder, y que esa "cuestión de poder" es lo único que todas las disciplinas tienen en común y las hace posibles.
Dicho así, lo que podría llamarse postura pro D/s o pro poder, es más sólida. Porque efectivamente se puede relacionar el poder con las restricciones del bondage, o con el acto de causar dolor a otro del sadismo, e incluso con el acto de que alguien te cause dolor en el masoquismo. También (aunque me parece que se fuerza un poco) se podría encontrar la cuestión del placer en el autobondage, que trajo a colación Kronos (y que Ciro intentó explicar recurriendo al esclavo y al Amo interiores que él piensa que todos tenemos dentro).
Quedaría entonces el dolor masoquista autoinflingido, que yo mencioné, pero sobre el cual Ciro y SW han omitido referirse. En el masoquismo autoinflingido me parece que encontrar el poder es más dificil. Igual que en la asfixia erótica (mencionada por León), las lluvias, el fetichismo... Claro, una solución aparente sería decir que esas disciplinas (y otras varias) no son BDSM, y problema resuelto. Pero en realidad así no se soluciona nada, porque la realidad es que el colectivo real que somos y que se identifica en el BDSM, practica esas disciplinas. Y esa realidad colectiva tiene una denominación, y si se quita esa denominación, igual hay que buscar otra denominación, así que lo único que se gana así es patear el problema, pero no solucionarlo.
Yo no logro entender del todo el porqué de esa obsesión (con el máximo respeto lo digo) einsteniana de encontrar un común denominador para todas las disciplinas BDSM. Por otra parte en el universo nada existe en estado puro, y por lo tanto no tiene nada de extraño encontrar cuestiones de poder, mezcladas con ataduras, lluvias o masoquismo. Pero de allí a subsumirlas todas en el poder, o creer que el poder es "la" cuestión central en todos los casos, hay una gran distancia. Creo que Kronos dijo que en toda relación entre dos o más personas hay involucradas cuestiones de poder, ya sea BDSM o no. Por lo tanto allí hay cuestiones de poder, no porque se trate de BDSM, sino porque se trata de una relación entre dos o más personas. Por eso esta noción entra en crisis cuando se habla de autobondage, o automasoquismo o cualquier otra práctica BDSM realizada en forma individual. Porque hay que forzar mucho la noción de poder, cuando no se trata de una relación entre dos o más personas.
SirWilliams aclaró que lo que piensa lo piensa a partir de su propia experiencia personal. Como cada uno de nosotros, supongo. Curiosamente, en mi larga experiencia personal en el BDSM, mi camino fue el inverso al de SirWilliams. Durante muchos años yo viví y pensé el BDSM como una cuestión de poder. Es decir, yo también era un pro D/s. Pero en los últimos años (retomando curiosamente los recuerdos emocionales de mis primeros años), descubrí que la transferencia de poder no es el núcleo, que muchas veces es accesoria, y otras inexistente. Yo ahora me acerco más a Kronos y al Sombrerero, y ya no me preocupo por encontrar el quinto elemento del BDSM. Es que es muy probable que no exista. Me ha atraído mucho la cuestión de los displaceres en el erotismo, que tanto usa el BDSM. También los estados alterados de conciencia que genera (subspace, domspace, etc.) que lo asemeja a una forma natural de consumo de drogas internas. Pero en realidad no importa mucho saber si alguno de esos elementos está presente en todos lados.
Para mi, hoy, el BDSM, somos nosotros, todos nosotros los que nos sentimos cubiertos por ese "concepto paraguas" que es el BDSM. El BDSM no es una iglesia que tenga dueños. Sus dueños son sus miembros, es decir nosotros. Y nosotros estamos acá, simplemente porque no encajábamos allá, ese mundo al que nos referimos como vainilla, tomando la exitosa metáfora de la heladería.
Para mi, hoy, el BDSM es "los otros", todos esos otros gustos que existen en la heladería, además del vainilla. No se trata de encontrar un común denominador entre la frutilla, el dulce de leche, la crema del cielo, el chocolate y los infinitos gustos de helados que están a nuestra disposición. El único común denominador que tienen es que no son vainilla.
Y lo curioso es que cuando llegamos a ese punto, volvemos a reconciliarnos también con el helado de vainilla (esto también lo aprendí de Kronos y Kaos{KNS}).
PD: Bondage. SirWilliams, el interesantísmo debate sobre el significado del "bondage" de la "B" de BDSM, llevémoslo a otro hilo, porque si no oftopiqueamos demasiado este. ¿Le parece?