CristianFate
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Ubicación: Argentina
Sexo: Hombre
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Rol: Dominante
Collar: {CrF}
Tiene sumisos/as

enviado el domingo 24 de julio de 2011 a las 17:53:36
La idea de "pertenencia" no es una idea exclusiva del bdsm. En las relaciones "vainillas" frases como "soy tuyo", "sos mía", "haceme tuya", son muy habituales. La preposición "de" en el nombre de la mujer casada (ej: Ángela Palermo de Lázzari, conocida en Argentina como Lita de Lázzari), es una expresión que denota "pertenencia".
Tal como yo lo veo, lo vivo y lo siento, el bdsm es una dinámica constante entre fantasía y realidad, un ir y venir constante de la fantasía a la realidad y viceversa. En esa dinámica la idea y la palabra "pertenencia" ("pertenecer", "ser de") del sumiso(a) al Amo(a), es muy fuerte. Por supuesto, como remarca ElSombrerero -siempre atento a la manera en la que el bdsm se da en los hechos-, existe una realidad de base que ninguna fantasía (ni bdsm ni vainilla) puede erradicar: en el momento que una persona que tiene el rol sumiso en una relación bdsm no quiere "pertenecer" más a su Dominante, la "pertenencia" se acaba. Esa es la base de consenso que hace que el BDSM sea BDSM y no un delito. Pero también es la base de consenso que hace que un matrimonio vainilla, no sea una violación.
Pero sentada esa base real, la idea de "pertenencia", de "posesión", de "propiedad" en el BDSM es fuertísima, y se expresa también en una fuerte dinámica entre fantasía y realidad en las prácticas BDSM. "Pertenecer" pertenecen las cosas. En la ciencia jurídica la "pertenencia" es un "derecho real", es decir un tipo de derecho que las personas tienen sobre las cosas.
Es decir que cuando uno habla de "te pertenezco" o "me pertenecés", estamos también cosificando al sumiso(a). Claro, porque el BDSM (sobre todo en su variante D/s) utiliza como mecanismo central la asimetría de la voluntad: lo que sucede sucede por voluntad del Amo(a) y sin voluntad del sumiso(a). Y una persona sin voluntad, se asimila a una cosa (inanimada, vegetal o animal). Vuelvo a repetir que en el BDSM el sumiso o la sumisa nunca dejan de ser personas, pero funcionan en una dinámica fantasía-realidad asimilable a las cosas, justamente por esa ausencia de voluntad que caracteriza al BDSM.
Así que en términos BDSM, un sumiso(a), realmente "pertenece" a su Amo(a), quien en muchos aspectos va a actuar con su sumiso(a), de un modo muy similar a una cosa de su propiedad.
Y es acá donde aparece también en el BDSM la idea de "marca", que puso a correr desaforadamente las fantasías de Heavyheels. . Se "marca" lo que es de uno. La marca es un símbolo que quiere decir "esto es mío". "Ser marcado" y "marcar", es una vivencia muy fuerte, con fuertísimas resonancias en la fantasías BDSM. También se usa en las relaciones "vainillas" (el anillo, por ejemplo), pero el BDSM lo exaspera, hace explícito el contenido "cosificador" del sumiso(a) que tiene la marca.