..Es un limite permanente para mi, no comparto mis sumisas, jamas lo hice y me parece que el emputecimiento de los sumisos no ayuda ni suma nada al esquema de Dominacion...
Es mas, me parece que lo unico que hace es denostar su propia entrega y reducir la dignidad que como persona todos tenemos.....
RATBIKE
Uh, esta perlita negra se me había pasado por alto.
Meto baza porque, básicamente, este es un punto en donde el BDSM se toca con el swinging, y nosotros... somos swingers. Además, porque entre los swingers, hay parejas que juegan a la "prostitución" de una de las partes, lo que en algún punto y desde el otro lado puede tocarse con el BDSM. Es decir, se trata de un juego, diría "el más viejo del mundo" :-)
La frase que remarqué con negritas me parece sumamente prejuiciosa, no sólo para quien decida jugar a prostituirse, sino también para quienes son prostitut@s. La palabra prostitución es peyorativa, pero la prostitución en sí misma, no tiene nada de peyorativo, yo creo que prestan un servicio que para mucha gente es invaluable (como ejemplo extremo: alguna vez vi un documental sobre prostitutas que trabajaban con gente minusválida -creo que en Amsterdam-, que se habían especializado a tal fin y trabajaban contratadas por hospitales de rehabilitación y coordinados con los médicos, que eran consideradas "terapeutas" porque más allá del placer sexual que brindaba el servicio, impactaba favorablemente en el estado de ánimo, fomentando el deseo por rehabilitarse e integrando ejercicios de rehablitación en las prácticas sexuales). Y no hablo de gente que se prstituye por la fuerza o por necesidad, conozco muchos casos de gente que disfruta del sexo y conjuga sus deseos sexuales con una actividad rentable, el límite está en definitiva en si el/la prostitut@ puede o no negarse a prestar el servicio por el motivo que se le cante.
Laurie Anderson hizo una serie de spots para la TV (hay varios en YouTube), en uno de ellos relata una historia en primera persona, que como parte de un grupo feminista hicieron panfletos con todos los nombres de animales que degradaban a la mujer por su comportamiento sexual, e hicieron una manifestación frente a una de las sedes de Playboy (que usa a la "conejita" como emblema), con carteles y repartiendo estos panfletos, y que en medio de esta manifestación le entrega un panfleto a una rubia despampanante que estaba entrando en el lugar. La ruba tras leer el panfleto, le dice "escuchame dulzura, en este trabajo me pagan 800 dólares por semana. que necesito para pagar el alquiler, pagarle la escuela a mi hijo y ahorrar algo de plata. Si sos tan feminista, ¿por qué no te llevas tu manifestación a las fábricas textiles donde a las mujeres nos pagan 47 centavos por hora?". Así que aún por necesidad, hay que preguntarse qué es lo que reduce la dignidad, y cuantos de nuestros preceptos morales no son funcionales a esta reducción de la dignidad. Yo creo que es loable ganarse el dinero trabajando en lo que se considere válido con tal de no violar las convicciones personales de cada uno, se ajusten estas a la visión denigrante de la prostitución para ganar 47 centavos por hora, o se ajusten a un criterio de dignidad por el que no se denigra a alguien pagándole 47 centavos por hora para que el patrón se forre de dinero (y es preferible sacarle 100 dólares a este buen señor por una hora de trabajo, en una cama).
Y en lo que respecta al juego, nuevamente, no veo cómo se compromete la dignidad de quien desee jugarlo.
A los nenes no nos gusta nada la idea de que una mujer pueda querer "ser puta", que desee coger con otros tipos, que le excite la idea, y tenemos que tramar toda una serie de preceptos morales y seudo-científicos para decir que tal conducta es "mala" y que no es "natural". La mujer siente placer sexual, y se excita, cierto, pero guay de que sienta tanto placer o se excite tanto y de las mismas formas que lo hacemos los varones!
Algún avezado diría, -ya que la mujer "no se excita ni tiene placer"- que el matrimonio solía ser una forma de prostitución, una mujer se encama con un tipo noche tras noche para recibir un beneficio económico. Sexo por dinero = prostitución. Claro, el caso no cuenta, pero entonces ¿es el intercambio de dinero por favores sexuales el quid de la cuestión?¿en qué radicaría tal denigración?
En realidad, no preservas la dignidad de tu sumisa, estás preservando tu propia dignidad, porque la contracara de tu planteo es que, si decidieras jugar este juego lo harías, obviamente, con una sumisa que desea una excusa para estar con otro hombre, lo que podría mancillar tu masculinidad desde algún punto de vista que yo no comparto.
¿Y cual podría ser el chiste de prostituirse como juego? Pues a mi se me ocurren dos posibilidades (y deben haber otras): 1) que la mujer lleve a cabo sus deseos sexuales con otros hombres abstrayéndose de toda sensación de culpa que devenga de su educación conservadora, al haber un otro que "la obliga" a hacerlo, y 2) sentir el poder de su capacidad de seducción, tal que hay quien esté dispuesto a pagar por disfrutarla plenamente. Esto no tiene nada que ver ni con la dignidad ni denosta ninguna entrega.
Para el caso, mi esposa se coge a otros tipos delante mío, esto no denosta su entrega hacia mi persona ni la hace menos indigna, y el asunto no cambiaría ni un ápice si decidieramos jugar este juego y "cobrase" por hacerlo. Tu afirmación me resulta peyorativa, y ahí si, insultante para mi esposa y para mi persona.
Que vos -y mucha otra gente- decida no jugar a este juego, me parece tan válido como jugarlo, pero de ahí a montar una justificación que pretende penalizar social y moralmente a quie no comparte tu opinión, hay un largo trecho.