Distinto
Reg.: 01 abr '09
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enviado el lunes 05 de abril de 2010 a las 22:47:23
EL SER HUMANO DEBE DESCUBRIR.... claro! de eso trata este hilo también.
Me parece oportuno dar mi opinión ya que sobre las causas todavía hay mucho por descubrir, y hay teorías tomadas como verdades que no son tales, o, al menos, no lo son siempre. Igualmente, lo que sigue, está basado solamente desde mi experiencia particular, algo muy puntual.
Yo creo que causas deben de haber varias. Si bien habrá experiencias similares, lo que probablemente difiere es como cada mente en particular las asimiló al momento de experimentarlas.
Como han dicho, el psicoanálisis remite al fetichismo a una impresión sexual de la primera infancia. Dice Freud: siempre se vuelve a los primeros amores. Y en eso coincido, se dió en mi infancia.
Pero Freud también dice que es debido al complejo de castración que encuentra el varón al darse cuenta que la mujer no tiene pene. Entendiendo que existe la posibilidad de que el varón pueda perder el pene, entonces asocia el pie de la mujer con el pene del varón, y el miedo es contenido.
Nunca me cerró del todo esa teoría (en realidad no me cerró ni un poquito). Hoy puedo decir que soy fetichista desde chiquito, sin embargo el complejo de castración no tiene nada que ver con eso.
Todo empezó, más o menos, así:
El primer contacto que siempre recordé fue a los 3 años jugando con los pies de mi mamá, los acariciaba y los besaba. Hasta ahí era todo lo que recordaba, y nada más.
Pero recién hace un tiempo pude también recordar la "sensación" que experimenté en ese determinado momento. Oh! sorprais! Fue una sensación de injusticia... Si, sentí que era injusto esa relación cara / pies. Era injusto la parte superior de mi cuerpo en contacto con la parte inferior del cuerpo de ella. Supongo que fue con mi mamá porque, digamos, era la persona que tenía más a mano durante esa época.
De algún modo, sentir esa especie de "injusticia" me gustó. Puede ser porque me haya sentido seguro el ser yo quien reciba la parte injusta de esa relación. Sentirme seguro en el sentido de sentirme deseado: si me siento deseado no hay lugar al miedo al rechazo.
Y eso que llamo "relación injusta" es la plantilla base que luego se fue desarrollando y extendiendo. Es el común denominador de las cosas que más me atraen.
Ejemplos de estas "relaciones injustas":
cara/pies, cara/cola, cara/vagina, joven/madura, pequeño/grandota, y varias, varias más.
Fue algo que empezó como un fetichismo de pies, pero ese mismo fetichismo estuvo basado en sentir o percibir que era una relación injusta para conmigo (cosa que me agradó). Por lo que se podría decir que es un fetichismo de lo injusto.
De ahí que luego devino en el trampling, el bondage, las adoraciones, etc. Consecuencias de esa causa.
Por eso pienso que muchos estamos o llegamos al mismo lugar (este lugar que nos agrupa por los gustos comunes), pero el camino transitado puede haber sido bien diferente para cada uno.
Lo que tenemos en común es la consecuencia: nos atraen las mismas cosas. Lo que probablemente varía es la causa: el por qué nos atraen.
Las respuestas a todos esos interrogantes están dentro de uno, sepultadas por capas y capas de sensaciones/pensamientos reprimidos desde la infancia que nos ocultan las causas verdaderas.
Las respuestas aparecen cuando lo inconsciente se vuelve consciente. Uno mismo se da cuenta cuando encuentra una respuesta acertada porque siente que es verdad con todo el cuerpo, esa verdad resuena armoniosamente, se siente alivio, libertad. Y al revés pasa cuando uno se topa con una respuesta que pretende ser verdad y no lo es... no "calza" con uno, no se siente alivio sino agobio, la verdad permanece oculta en el inconsciente y de armónico no tiene un soto.
Por eso creo que verdades hay muchas, pero la verdad que sirve, la verdad verdadera, es la que libera... siempre.