CristianFate
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enviado el domingo 05 de febrero de 2012 a las 01:58:52
Este debate está mal planteado de entrada, porque utiliza una cita parcial mía, que estaba en un texto que decía lo contrario de lo que se intenta presentar acá y además pretendía recurrir a las motivaciones que dieron origen al término vainilla, en los años '70.
El término "vainilla", utilizado como se utiliza hoy en el BDSM, fue una creación del sadomasoquismo gay, en los años '70. En aquel momento tenía como objetivo identificar la sexualidad puramente reproductiva que promovía la iglesia católica y la moral victoriana, basada en la posición del misionero.
El mundo sadomasoquista gay comenzó a utilizar entonces la metáfora del helado, para transmitir que el sadomasoquismo buscaba explorar prácticas sexuales que iban más allá del breve sexo reproductivo, hombre arriba, mujer abajo, en la cama, de noche, con la luz apagada, orgasmo masculino imprescindible, orgasmo femenino innecesario.
Desde aquel entonces a hoy la sexualidad no bdsm ha cambiado completamente. Ya no te salen pelos en la mano si te pajeás, ya te podés acostar con tu novia sin que se vaya al infierno, la virginidad casi no significa nada, ya no es de puto el cunnilingus, ya no es de puta el sexo anal para la mujer (para el hombre sigue siendo tabú), hoy hasta la esposa más tradicional se sube arriba del marido para "hacer el amor" (todavía se sigue diciendo así), los hombres aprendieron masivamente que las mujeres tendían a tener orgasmos clitoridianos y que tenían una necesidad de juego previo que el hombre no tenía, etc., etc., etc.
Así que hoy "lo vainilla" tiene poco y nada que ver, -revolución sexual de por medio-, con lo que era vainilla a comienzos de los 70. Lo que no quiere decir que la vieja moral vainilla católica-victoriana haya desaparecido, como se puede ver cada vez que aparecen proyectos de ley que tienen que ver con la sexualidad, como el divorcio, la patria potestad compartida, el matrimonio igualitario, la libertad de elegir el género, la despenalización del aborto, etc.
En síntesis, la idea del BDSM setentista (aún no se había inventado el acrónimo BDSM) de recurrir al placer de comer helado para hablar de sexualidad y explicar lo que era el BDSM, fue muy exitosa. La sexualidad BDSM sostenía que la sexualidad humana era como una gran heladería, con miles de gustos, a elección de cada uno. La única dicotomía era decir que la moral (y las leyes) no debían prohibir las fantasías y deseos sexuales que tenía. Esa dicotomía entre represión y no represión, se ha ido resolviendo claramente a favor de la no represión, aunque aún quedan grandes areas cuestionadas como "enfermedades", entre ellas las que integran el BDSM.