Si me permitís, te voy a comentar cómo veo el tema yo. Y lo voy a decir, como si le hablara a una persona que se cuestiona su identidad sexual.
En primer lugar, la sexualidad no se elige. Solo nos pasa. El sujeto de nuestro deseo sexual, no es una elección nuestra, sino el resultado de toda nuestra formación en lo que hace a nuestra identidad sexual. Uno elige al sujeto que concuerda con nuestras creencias internas que definen a quien nos excita. Pero no podemos elegir a un determinado sujeto. Yo no podría elegir a Silvia Süller o a la Tota Santillán como sujetos de mi deseo. Pero para otras personas podrían ser sumamente sexys ambos.
Cuando a vos alguien te provoca el deseo de tener una relación sexual con el o ella, no es que vos lo elegiste, sino que esa persona te excitó porque vos te formaste e incorporaste a tu subconsciente un conjunto de valores, como para que esa persona te provoque sexualmente.
Si la sexualidad fuera una "elección", todos elegiríamos lo más fácil desde el punto de vista de nuestro entorno social.
¿Por qué algunos eligen igual o distinto sexo, o gente flaca o gente gorda, altos o petisos, o blancos o negros? ¿Por qué no ser heterosexual, que es más fácil? Porque no se elige. Solo nos pasa. Es "esa" persona la que despierta nuestra libido y no otra.
Considerar que la sexualidad es una elección, es coherente con pensar que la homosexualidad es culpa de los homosexuales. ¿Si puede elegir, por qué no elige ser "normal"? ¿Porque prefiere ser un "enfermo"? Esta manera de pensar, es directamente nazi.
La realidad es que nosotros no podemos elegir al sujeto de nuestro deseo sexual.
Cada uno de nosotros tiene como un conjunto de cualidades que consideramos valorables y excitantes, que nos dirige al sujeto de nuestra excitación sexual y el sujeto que concuerda con ese conjunto de pautas es el que señalamos como nuestro sujeto de deseo sexual.
En segundo lugar, la sexualidad del ser humano es un absoluto íntegro desde el punto de vista anatómico. Para el cuerpo humano "TODO" es posible. Lo que hace que una persona se defina "solo" como hetero u homosexual, es en realidad una limitación sexual, que proviene justamente del conjunto de creencias, que ne materia de identificación sexual le impusieron durante su crianza. Es una limitación fruto de un proceso cultural.
Si dos hombres o dos mujeres son anatómicamente similares, la pregunta es ¿por qué uno puede gozar teniendo sexo con personas del sexo opuesto "solamente" y el otro puede gozar con personas del mismo sexo "solamente"?
La respuesta es simplemente, porque la "educación sexual" que han recibido a uno le anuló la posibilidad de gozar con personas del mismo sexo y al otro le anuló la posibilidad de gozar con personas del sexo opuesto.
El cuerpo humano, tiene como condición inherente a la sexualidad. Y como parte de sus fuentes de placer, obviamente.
El cuerpo humano, considerado como un instrumento de placer, puede tocar todas las melodías. Usarlo solo para tocar una parte de todo el repertorio posible, es limitarlo. Es limitarse.
El secreto, es "permitirse" ensayar las tonalidades diferentes y aprender a disfrutar de ellas.
El cuerpo humano es un instrumento y las distintas sexualidades son diferentes melodías.
Si yo tocara el piano y solo ejecutara jazz, porque fuera el único ritmo que me gustara, estaría limitado ante otro pianista que tocara jazz y 50 ritmos más.
Que a mi no me guste la ópera alemana, es una limitación mía por no poder gozar de ella... y no de Wagner, por ejemplo.
Conclusión : No tenés que preocuparte por no poder definir si sos hetero u homosexual. Por el contrario, tenés que alegrarte de tener la NO limitación de permitirte la posibilidad de encontrar el placer en ambas opciones de sexualidad. ¿Por qué no? Una no excluye a la otra.
No caigas en la trampa de creer que tenés que elegir ser hetero u homo.
Lo que tenés que elegir, es lo que te de placer en el momento. Sin culpas. Gozando y usando a tu cuerpo como un instrumento de placer, amplio y sin limitaciones culturales. No por tener una relación homosexual, vas a haber extinguido tu posibilidad de gozar de una persona del sexo opuesto el día de mañana. Y tampoco la inversa.
Lo que es seguro, es que es imposible el intentar luchar contra la pulsión sexual.
Usando una frase común, "serás lo que debas ser, o si no, no serás nada".
Se lo que quieras ser en cada momento. Y DISFRUTALO A PLENO. Es lo mejor que te puedo decir.
Esto es lo mejor que le puedo decir a toda aquella persona que se esté cuestionando su identidad sexual.