mistres_dian
Tengo algo para vos y para todas las que tengan tu perfil deportista, dominante, amante de las artes marciales.
Se trata de un lamentable, patético manifiesto supermachista que podrían contestar de la forma mas irónica que les paresca o símplemente opinar y comentar.
Alerta contra el superfeminismo
Hacemos un llamado de alerta a todos los machistas y hombres en general para frenar esta ola de feminismo que destruye nuestra sociedad y pone en peligro nuestra supremacía de género.
Ya a nadie asombra que las mujeres ocupen cargos de jerarquía y poder en la sociedad, desde presidente a gerentes de empresas públicas como privadas, directoras de cualquier cosa. Basta leer los diarios para enterarnos que además las podemos encontrar como jefas de bandas criminales o jefas de policía!, cómo pueden llamarse hombres y aceptar órdenes de mujeres?
Lo que es peor, hasta tenemos que soportar la existencia de mujeres comandos y mercenarias! expertas en todo tipo de armas y artes marciales que combaten el terrorismo en Medio Oriente para Estados Unidos. Ya es bien conocidos por todos el boom de las guarda espaldas rusas que trabajan por todo el mundo y tienen sus propias agencias de seguridad, yeguas con licencia para matar!. Qué esperamos acaso, retroceder a la época de las amazonas?
Hasta cuándo permaneceremos quietos y mudos ante este atropello, todo por ese cuento de la libertad femenina. No nos dejemos engañar durante siglos las cosas han sido como debían ser: El hombre manda la mujer obedece. Si no nos damos cuenta adonde vamos, el mundo se irá al demonio y terminaremos debajo de ellas.
Nuestra organización tiene muy claro quienes están detrás de esta onda y sabemos que no es ningún chiste, son estos grupos de superfeministas que están operando en todo el mundo y también en nuestro pías. Estas amazonas modernas de muy diversas formas están impulsando esta moda que tantas mujeres siguen sin darse cuenta adonde van. Empiezan con ese loock de mujer fatal, atrevida: minifaldas negras o calzas, botas con taco aguja, mucho deporte, mucho gimnasio entrenamiento duro, músculos marcados y esa obsesión por la cola tan curiosamente parecido a las antiguas amazonas (quienes hacían notar sus glúteos como símbolo de poder, tan temido por sus enemigos).
Estos grupos usan su influencia para generar todo tipo de material superfeminista desde la televisión el cine y las historietas de acción que leen los adolescentes con la intención apenas disimulada de que ellos vallan acostumbrándose desde chicos a la superioridad de ellas.
El lugar de Los héroes de historietas y películas de nuestra época, empieza a ser ocupado por estas nuevas heroínas exhibiendo sin pudor ni respeto sus monumentales cuerpos y esa imagen de reinas arrolladoras invencibles e implacables.
Pensemos por un momento en los efectos psicológicos y culturales que estos nuevos estereotipos feministas pueden ocasionar sobre muchos jóvenes de hoy, especialmente imaginemos un jovencito desalineado y débil inmerso entre las páginas de estas historietas, que se le ofrecen en cualquier quiosco. El puede ver, por ejemplo, la saga de a una poderosa amazona, espada en mano, exterminando con facilidad toda clase de monstruos y demonios en tanto la figura masculina relegada invariablemente a un papel insignificante, cuando no se encuentra entre los vencidos, oficia como espectador estremecido y perplejo de la hazaña femenina o agradeciendo patéticamente ser salvado por la poderosa heroína.
Así, su inconsciente no puede elaborar la asociación de su pobre figura con la fuerza y el heroísmo tradicionalmente masculinos en cambio encuentra en su entorno otras que encajan perfectamente, los festejos de las leonas repetidos incansablemente por televisión, últimamente, con la chica levantando su palo de hockey en gesto triunfal representaría para él la vivida imagen de la heroína del cómic, incluso cualquier compañera de escuela con aspecto atlético y carácter fuerte, podría identificarse
Demos advertir que la causa de esto comenzó hace varios años al admitir calladamente estas modas feministas, dejándolas que digan lo que quieran, que vistan como quieran que usurpen nuestros espacios, en fin permitiendo escapen de su lugar: el de la casa, el de las tareas domésticas cuidar los hijos etc.
Para corregir estas tendencias debemos continuar incansablemente con nuestra prédica e impulsar permanentemente entre legisladores y hombres de leyes que merezcan nuestra confianza un conjunto reglamentaciones y normativas tendientes a lograr que las cosas empiecen a retornar a su lugar natural. Si bien somos concientes que actualmente con la permisividad y el libertinaje que admite la democracia, difícilmente podamos avanzar legalmente, debemos preparar el terreno para que nuevos gobiernos de orden y mano dura sean capaces de llevar adelante nuestras ideas restauradoras.
A continuación recogemos algunos de los puntos aportados por algunos de los muchachos de nuestra organización, durante los últimos encuentros informales que venimos desarrollando. Son medidas de carácter general, destinadas a la sociedad, que creemos deben ser consideradas en un plan coordinado para erradicar la influencia de las superfeministas.
1. Explorar medidas tendientes a evitar que cargos públicos ejecutivos y legislativos sean ocupados por mujeres.
2. Erradicar y prohibir que desempeñen actividades que son propias de los hombres, especialmente en el ámbito de las fuerzas armadas y de seguridad.
3. Reservar el cargo de director de escuela (tanto en la educación pública como privada) a hombres que además tengan una clara idea de los roles de géneros en la sociedad.
4. Instruir y vigilar la labor de las maestras eliminando cualquier contenido y práctica que pudiera incluir el menor atisbo de feminismo en la instrucción de los adolescentes.
5. Prohibir a todas las mujeres la práctica de deportes, el atletismo y especialmente todo tipo de entrenamiento y ejercitación que implique el fortalecimiento muscular.
6. Prohibir terminantemente (como falta grave tipificada en el código penal) la ejercitación física clandestina que tenga por finalidad el fortalecimiento específico de los glúteos, por considerar tal efecto un símbolo superfeminista y una provocación al orden masculino establecido.
7. Prohibir y castigar severamente a toda mujer adulta o adolescente, a su madre en caso de tratarse de una niña) que cometa acciones violentas o agresivas y/o dominantes contra la figura masculina trátese de uno o varios hombres, cualquier animal (macho) o cualquier cosa que represente masculinidad. Considerando como serio agravante que tales acciones se manifiesten en público.
8. En relación con el punto anterior debe ser punido por la ley a aquellos hombres que acepten sumisamente sin denunciar a la autoridad competente una relación permanente y sistemática de dominación bajo una mujer, entendiéndose por tal toda relación publica laboral o privada donde reciba ordenes, amenazas o cualquier tipo de maltrato físico o verbal
9. Se ejercerá el poder de control y censura de todo material gráfico y audiovisual, a efectos de prevenir la difusión de imágenes o textos que puedan ser considerados feministas
10. Queda terminantemente prohibido y serán castigados por la máxima pena que pueda establecer el estado, aquellos medios, organización o personas que la difusión gráfica y audiovisual de cualquier material que incluya contenido superfeminista donde se exalte la figura femenina en actitud de fuerza o poder.
11. Reglamentar la vestimenta femenina promoviendo un atenuado humilde y recatado que exalten una delicadeza sumisa y disimule las líneas. Evitando todo detalle que pueda resultar perturbador, desafiante o agresivo.
12. Se prohíbe el uso de prendas ajustadas que exalten caderas glúteos y piernas o tan cortas que dejen al descubierto la piel por encima de las rodillas.
13. Se prohíbe especialmente el uso de botas, tacos, minifaldas calzas en lugares públicos.
14. Se considerará un crimen feminista a castigar con especial severidad el uso de cualquier prenda ajustada o diminuta que se utilice con la finalidad de destacar los glúteos, sobre todo cuando estos ostentan especial prominencia. Entendiéndose por tal exhibición un flagrante delito y afrenta humillante al sentir y vivir del orden machista internacional.
En cuanto a la lucha directa contra las organizaciones superfeministas, esta continuará como siempre por otros medios más secretos y obscuros en el que se sacrifican tantos de nuestros compañeros.