El nuevo año y el inevitable balance mazmorrero me hizo notar muchos cambios de rol. Ese hecho, me hizo aventurarme a analizar que implica el cambio de rol, cómo se descubre esa necesidad por estar “del otro lado”, que procesos mentales derivan de semejante cambio.
Creo que nadie es cien por ciento de un rol, todos llevamos dentro la dicotomía en la que parece repetirse la vida, lo bueno y lo malo, la vida y la muerte, la felicidad y la tristeza. Cada personalidad genera un equilibrio único para SER. Y en ese juego nos definimos dentro de un rol. Siempre cambiamos, nos reinventamos, crecemos y ese equilibrio se regenera, dándonos nuevas características pero manteniéndonos con una esencia firme.
Somos nosotros, únicos, aún cuando [...]